2025-08-05

Veto a la Ley de Emergencia en Discapacidad: "Esto es una política de exterminio"

Fuerte repudio en Gualeguaychú a la decisión presidencial de frenar la Ley de Emergencia en Discapacidad. Bajo el lema “No al veto” las voces se alzaron contra la insensibilidad del gobierno Nacional ante las personas más vulnerables.

Gualeguaychú se sumó al rechazo nacional al veto presidencial de la Ley de Emergencia en Discapacidad con una movilización en la Plaza Urquiza. Familiares, docentes, prestadores de servicios, profesionales de la salud, referentes de asociaciones y vecinos expresaron su indignación ante una medida que calificaron como "violenta", "regresiva" y de "exterminio".

Al filo del mediodía de este martes, la Plaza Urquiza frente al Palacio Municipal se convirtió en el escenario de una sentida protesta, replicando lo que sucedía en ciento de plazas de todo el país tras la convocatoria del Foro Permanente Discapacidad.

 

Personas con discapacidad, junto a sus familias, asociaciones que los contienen, prestadores de servicios, vecinos, docentes y profesionales se congregaron para repudiar el veto presidencial a la Ley de Emergencia en Discapacidad, norma que había sido sancionada por amplia mayoría en el Congreso, pero fue frenada por el Poder Ejecutivo Nacional. Lo peor fueron los gestos de placer del propio jefe de Estado al ejecutar el veto, lo que derivó en enojo en miles de argentinos.

Con carteles hechos a mano por los pacientes, pancartas y un firme “no al veto”, la manifestación en el centro de la ciudad tuvo también la presencia de los concejales del Frente Justicialista Delfina Herlax, Emiliano Zapata y Jorge Maradey. La jornada concluyó con la entonación del Himno Nacional Argentino, pero estuvo cargada de testimonios que expresaron dolor, preocupación y cansancio.

 

“Esto es una política de exterminio”

Alicia Ferrer, titular de la Asociación Casa Club Gualeguaychú, advirtió con crudeza: “Toda persona con discapacidad necesita apoyos pedagógicos de un profesional, de un centro de día, de una escuela especial. Y con este veto nos están sacando los apoyos. Los prestadores no pueden seguir adelante, las obras sociales les están pagando con hasta ocho meses de atraso. A eso se suma que hoy todas las pensiones por discapacidad están en la mira. Es una política de exterminio hacia los sectores más vulnerables”.

Ferrer llamó a no resignarse: “Por eso creo que tenemos que sacar lo mejor de nosotros como personas para salir adelante, juntarnos y peticionar. Es lo único que nos queda”.

 

“Esto no es una cuestión política, es una cuestión humana”

Por su parte, Pablo Recchia, presidente de la Fundación Incluir y referente nacional de ASDRA, habló con visible impotencia frente a lo que consideró una situación límite: “Esto de manejar un país desde lo económico y no desde lo humano realmente nos deja en una posición muy difícil. Ahora dicen que, en octubre, van a sacar la asignación universal, y ahí ya tenemos una situación más que grave. Si ahora es grave, no sé lo que va a pasar si siguen con esta política de ajuste deshumanizada, violenta”.

Recchia destacó el carácter transversal de la protesta, donde se hicieron presentes representantes de salud mental, autismo, jubilados y distintos sectores de la comunidad: “Hay un hilo finito entre la vida y la muerte. Y tenemos que seguir juntándonos, todas las veces que sea necesario, donde sea necesario, para decir que no aceptamos este tipo de políticas tan regresivas”.

 

“Nos están llevando al fondo del cuartito otra vez”

Desde la Asociación Civil TGD Padres TEA Gualeguaychú, Carina Leonardi expresó una de las intervenciones más punzantes de la jornada: “Este veto implica que muchas familias van a dejar de contar con un montón de apoyos. Es como volver atrás, y decir que el discapacitado tiene que estar en el cuartito del fondo”.

Leonardi explicó que si el veto avanza, habrá consecuencias inmediatas: “Hay instituciones que ya avisaron que si el veto se confirma, se corta el servicio. No hay centro para esa criatura. Sea niño o joven, muchas instituciones van a cerrar. Esto es vergonzoso”.

Y añadió: “Responder a la ley de emergencia implicaría el 1% del PBI. No somos la casta y no vamos a quebrar a nadie. Las obras sociales están pagando con atraso de 4 a 6 meses. ¿Quién puede vivir así? No al veto. Basta de ajustes en discapacidad”.

 

Leonardi también remarcó que este abandono no es exclusivo de la gestión actual: “Todos los gobiernos, lamentablemente, van y cortan siempre por lo más vulnerable. Pero este, encima, con un desparpajo y una agresividad brutal que realmente te revuelve hasta lo más profundo de las tripas”.

La concentración en Gualeguaychú fue solo una de las muchas que se replicaron en distintas ciudades del país. La consigna fue clara: “No al veto”. Y, más aún, un reclamo transversal, humano y urgente por políticas que respeten la dignidad de las personas con discapacidad.

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