Realizan una "poda sanitaria" de árboles secos en el Parque Unzué
Por estos días se concreta la poda y corte de los árboles que están totalmente secos para mejorar las condiciones de seguridad en el Parque Unzué.
Para el desarrollo de estas tareas se contrató a una empresa local especializada en podas en altura sobre ejemplares de gran porte. Se trata de la misma firma que ejecutó hace unos meses la poda de las palmeras ubicadas sobre las avenidas Rocamora y Primera Junta.
A través del uso de cuerdas, arneses y sistemas de aseguramiento, los podadores alcanzan los gajos secos y realizan cortes precisos para provocar caídas dirigidas, los cuales evitan impactos sobre el mobiliario urbano o las personas que circulan por la zona.
En simultáneo, una cuadrilla de la Dirección de Espacios Verdes retira ramas y acondiciona los troncos.
Actualmente, las tareas se concentran en el sector de la Pista de la Salud, dentro del Parque Grande, y en el área ubicada frente a las playas Papaya y la plaza infantil del Parque Chico.
Además de los ejemplares completamente secos, el operativo incluye árboles que aún presentan follaje verde, pero que poseen ramas con inclinaciones superiores a los 45 grados, algo cuya conformación estructural representa un riesgo potencial, especialmente ante eventos climáticos adversos.
Por ese motivo, se eliminan aquellos brazos que podrían desprenderse sobre juegos infantiles, áreas de estacionamiento, calzadas internas o senderos peatonales.
Se trata de una poda sanitaria o de limpieza, definida a partir de un relevamiento previo que permitió evaluar el estado fitosanitario de los eucaliptus y otros ejemplares, así como su localización precisa dentro del parque.
En el caso de los árboles que se encuentran en estado totalmente seco, se ejecutan cortes direccionados y planificados para descopar los especímenes secos y que el tronco principal quede a una altura aproximada de entre 4 y 5 metros de altura, según las características de cada ejemplar.
Al mismo tiempo, la conservación de esos troncos a esa altura permite proyectar una etapa posterior de intervención artística mediante trabajos de tallado, una iniciativa que se coordinará con la Dirección de Cultura. De este modo, una situación de riesgo se transforma en una oportunidad de resignificación del espacio público al incorporar valor cultural al entorno natural.