2026-02-26

Valentin Taborda reafirma su amor por el club: “Siempre voy a volver”

La Asociación de Básquet Gualeguaychú comparte las historias de los jóvenes que forman parte del semillero del básquet local.

En esta oportunidad, el protagonista es Valentín Taborda, jugador U17 de primer año, quien refleja el sentido de pertenencia, el esfuerzo y los valores que se construyen día a día dentro del club.

Taborda recordó que sus primeros pasos en la institución llegaron a muy corta edad, cuando todavía no dimensionaba lo que significaba vestir la camiseta. “La primera vez que me la puse no sabía bien lo que representaba, pero con el tiempo fui creciendo y construyendo una identidad con este club”, expresó.

El jugador destacó que hubo un momento clave en su formación personal y deportiva: cuando dejó de asistir por obligación y comenzó a hacerlo por decisión propia. Desde entonces, el básquet pasó a ocupar un lugar central en su vida. “El club es mi segunda casa, el lugar donde más tiempo paso durante el año y al que siempre voy a volver”, afirmó.

El acompañamiento familiar y el grupo humano aparecen como pilares fundamentales en su recorrido. Valentín remarcó el apoyo constante de su familia y de sus compañeros, quienes lo impulsan a seguir creciendo dentro y fuera de la cancha. En especial, recordó a su padre como la primera persona que confió en él, además del profesor Nacho Echeverría, quien siempre estuvo atento a su desarrollo deportivo y personal.

Entre sus recuerdos más significativos, señaló el debut de su hermano en la Primera División del club como uno de los momentos más emocionantes, así como también aquellos partidos difíciles en los que, pese a los resultados adversos, el grupo de amigos acompañaba desde la tribuna sin importar el marcador.

Para Taborda, el básquet enseña valores esenciales como la pasión, el respeto y la ambición por alcanzar objetivos. Esa mentalidad se refleja también en el trabajo cotidiano del equipo U17: entrenar con concentración, apoyarse mutuamente cuando las cosas no salen y mantenerse unidos como grupo.

“El vestuario es un lugar único, lleno de risas y recuerdos. Desde afuera parece solo un lugar para cambiarse, pero ahí se construyen vínculos muy fuertes entre compañeros, sin importar la edad o el tiempo que lleven en el club”, destacó.

Representar a la institución, tanto en la Asociación de Básquet Gualeguaychú como en cualquier competencia, significa para él un orgullo enorme. Su compromiso se traduce en el esfuerzo diario: entrenar incluso en los días más exigentes y volver al día siguiente con la misma motivación para seguir mejorando.

De cara al futuro, Valentín tiene objetivos claros: debutar en la Primera División del club donde se formó, conseguir títulos y, como todo jugador joven, alcanzar la posibilidad de vestir la camiseta de la selección.

Finalmente, dejó un mensaje para quienes comienzan a transitar el camino del deporte: “Que nunca bajen los brazos, aunque las cosas no salgan, y que siempre jueguen con la misma pasión”.

Fuente: Asociación de Básquetbol.

Te puede interesar