2026-03-09

Día de la Mujer

Nelly Electra Lambruschini de Carbó: “Del amor, sacás todo”

A sus 93 años, Nelly Electra Lambruschini de Carbó habla de los animales con la misma emoción que la acompañó toda su vida. Su historia está profundamente ligada al nacimiento de la conciencia proteccionista en Gualeguaychú, cuando todavía no existían organizaciones ni campañas que promovieran el cuidado animal.

Para Nelly, el amor por los animales no apareció de un día para otro. Tiene raíces familiares y recuerdos que se remontan a su infancia. “Yo creo que es hereditario, porque mi familia, sobre todo mis padres, eran muy de ayudar a los animales”, recuerda. Su padre solía recoger perros abandonados en la plaza San Martín y llevarlos al fondo de la emblemática confitería familiar “El Apolo”, donde les daba de comer y un lugar donde resguardarse.

Ese gesto cotidiano fue para ella una enseñanza temprana. Con el tiempo, ese vínculo se transformó en compromiso y en acción concreta. Nelly impulsó la Asociación Protectora de Animales de Gualeguaychú (APAG), una de las primeras iniciativas organizadas de la ciudad dedicadas a la defensa de los animales, cuando todavía era un tema poco visible en la agenda pública.

A lo largo de los años, su casa se convirtió en refugio y lugar de paso para innumerables perros y gatos rescatados. Allí convivieron historias de abandono, recuperación y nuevas oportunidades. “Te digo que a mí los perros, creo que me conocen todos”, dice entre risas, recordando la vez que acarició a un imponente perro de la policía en Egipto ante la mirada atónita de los policías.

La defensa de los animales también la llevó a trabajar con niños y jóvenes, visitando escuelas para hablar sobre el respeto por la vida animal. Allí buscaba sembrar una idea simple pero profunda: que los animales merecen cuidado y consideración. En esos encuentros, muchas veces surgían confesiones inesperadas. “Algunos lloraban. Pobrecitos. Uno me dijo: ‘Yo maté un pajarito’. Me hizo llorar a mí también”, recuerda.

Para Nelly, el vínculo con los animales también deja enseñanzas sobre la condición humana. “El egoísmo del hombre no lo tiene el animal. Te puede ayudar, aunque sea con una mirada”, afirma conmovida.

Hoy, cuando repasa su vida, vuelve siempre a la misma idea que guió sus decisiones. “Del amor, sacás todo. Si no tenés amor a algo, no sacás nada, ni para vos ni para el otro”.

 

Ese mensaje, que transmitió durante décadas, es también el que busca dejar como legado para las nuevas generaciones. “Siempre que tengan algo en la mente para bien de todos, háganlo. No esperen a que pase algo malo. Si pueden hacer el bien, háganlo”.

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