A pocos kilómetros de Gualeguaychú, existe un paraíso integrado por islas donadas por un filántropo estadounidense
Dicho parque, que fue creado en Entre Ríos por decreto N° 4320 el 15 de noviembre de 2023 y ratificado por ley N° 11.164 del 20 de noviembre de 2024, protege más de 4000 hectáreas de islas, humedales y bosques ribereños frente a la República Oriental del Uruguay. Se encuentra a la altura de Puerto Campichuelo y Colonia Elía, en el departamento Uruguay y hacia el este, ya del lado de la República Oriental de Uruguay, se ubica Nuevo Berlín y San Javier.
Allí alberga una rica variedad de especies de humedales, pastizales y bosques ribereños y ofrece actividades de turismo de naturaleza, incluyendo recorridos en kayak, avistaje de fauna y senderismo, con refugios habilitados (por ejemplo, en la Isla Dolores) para uso público.
Un gran detalle
El dato significativo es que las islas tanto del lado argentino como de la costa uruguaya, fueron adquiridas y luego donadas a ambos gobiernos por parte del multimillonario estadounidense Gilbert Butler
En el caso de Entre Ríos, el 25 de noviembre de 2024, en un acto realizado en Colonia Elía, el gobernador de la Provincia de Entre Ríos, Rogelio Frigerio, recibió por parte de Butler, la escritura de 2.965 hectáreas fundacionales del Parque Natural Provincial Islas y Canales Verdes del Río Uruguay.
Se dijo entonces “con este hito se celebra un proceso colaborativo público-privado que comenzó en 2020 tras la visión común de conservar y disfrutar este entorno y su biodiversidad”.
El área protegida, ubicada sobre el tramo inferior del Río Uruguay, a la altura de Colonia Elía, de 4.006 hectáreas, está conformada en total por 15 islas junto a sus canales, humedales, pastizales, playas de arena y bosques ribereños.
Lado uruguayo
Del lado este consideraron que la donación apuntó “a consolidar un corredor biocultural de áreas protegidas y ampliar la ya existente en Parque Nacional Esteros de Farrapos e Islas del Río Uruguay”, según consignó Diario Uno de Paraná, consignando que “Las islas Chala, Ingá y Pingüino conforman 514 hectáreas que se integrarán al Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP)”.
Para llegar solo hay que subir al auto y recorrer escasos 60 kilómetros desde Gualeguaychú, viajando por Autovía 14 e ingresando por Colonia Elías, o bien un poco menos por la ruta provincial 42 que también desemboca en dicho pueblo, para luego tomar rumbo al este, es decir hacia el Río Uruguay.
¿Quién es el multimillonario?
Gilbert Butler, es un filántropo estadounidense que encabeza la “Fundación Butler Conservation” y cuenta con una destacada carrera en el mundo financiero.
Nacido en Nueva York y con estudios cursados en las universidades de Harvard y Columbia, Butler trabajó en gigantes como Morgan Guaranty Trust Company, hasta que en 1979 fundó su propia empresa de capital privado, enfocada en la gestión de inversiones y activos, principalmente para fondos de pensión.
Tras su retiro del negocio en 2005, dedicó sus esfuerzos en la conservación del patrimonio, bajo el paraguas de la fundación, con proyectos como este en el Río Uruguay, pero también en Estados Unidos, Canadá y África.
En ese camino, Butler adquirió el año pasado la Medalla Margaret Douglas, reconocido "por abrir cientos de miles de acres al público y educar a los jóvenes sobre cómo interactuar con la naturaleza y disfrutarla".
Cómo conoció la zona
El retirado empresario, autodefinido como fanático del kayak, explicó “Volé en helicóptero por 15 kilómetros de islas. Me di cuenta de que al este y al oeste, del lado uruguayo, toda la tierra estaba siendo utilizada para la soja y eucaliptos. Y del lado argentino, lo mismo. Eso era un desastre ecológico”.
Al visualizar “el verde hermoso de las islas y bien cerca del río dije acá tendríamos que tener un parque binacional”, sostuvo el empresario, quien no dudó en adquirir las islas y donarlas.
En términos de precios, el valor de referencia ronda los 1.000 dólares por hectárea, una cifra considerablemente menor a la de un campo productivo, que puede oscilar entre 6.000 y 10.000 dólares por hectárea. Esta diferencia se explica por la falta de uso productivo y por las restricciones ambientales vigentes.
Las islas están sujetas a controles estrictos del Ministerio de Ambiente, que define los usos habilitados. En general, los proyectos deben estar vinculados a la conservación y al turismo sustentable. El desarrollo de propuestas como paradores, pequeños restaurantes o iniciativas de ecoturismo es posible, pero siempre con autorización expresa de la autoridad ambiental.
Fotos: María Luz Villagra
barcomagazine.com – Juan Martin Rivas - Coordinador de Ecoturismo DESTINO NATURALEZA