2026-03-23

Picada ilegal en la Costanera puso en riesgo a vecinos, peatones y conductores

El hecho generó alarma entre las autoridades de Tránsito, la Policía y la Prefectura Naval. También en los vecinos que estaban en el lugar y subieron un video a las redes sociales.

Un video registrado por vecinos en la madrugada del domingo muestra cómo dos autos disputaron una carrera clandestina sobre la avenida Morrogh Bernard, en plena zona de esparcimiento nocturno. 

Se trató de una picada, pero lo más grave es que en esta oportunidad se dio en una zona céntrica, mientras otros vehículos circulaban por el lugar.

En el video, dos automóviles de características similares a un Chevrolet Corsa o Spin y un Volkswagen Fox o Gol arrancan desde la rotonda del monumento a la Democracia y aceleran a máxima velocidad con dirección a los galpones del puerto.

El tramo elegido por los conductores no estaba despejado. A ambos lados de la avenida había numerosos automóviles particulares, un micro y motorhomes estacionados, y personas que se encontraban en el lugar.

La situación alcanzó su punto más crítico al llegar a la intersección con Tiscornia, donde un auto circulaba a baja velocidad respetando las normas de tránsito: ambos protagonistas de la picada debieron maniobrar de urgencia para evitar el impacto.

Claramente, de generarse un siniestro vial, los autos podrían haber salido despedidos e impactar contra personas que no estaban relacionadas con el hecho.

La temeridad de la maniobra quedó expuesta en ese instante: a las velocidades que suelen alcanzar este tipo de carreras clandestinas, cualquier falla en el control del vehículo habría derivado en consecuencias potencialmente fatales para quienes se encontraban estacionados o transitando la zona sin ningún tipo de resguardo.

 

Marco legal

Correr picadas es un delito por poner en riesgo la vida humana. Está tipificado en el Art. 193 bis del Código Penal y prevé penas de prisión de 6 meses a 3 años, inhabilitación para conducir y severas multas económicas.

Las imágenes generaron preocupación extrema entre las autoridades que tienen jurisdicción sobre la zona. La Dirección de Tránsito del Municipio, la Policía y la Prefectura Naval tomaron conocimiento del hecho y están al tanto de la circulación del material audiovisual. 

El episodio reaviva el debate sobre los controles nocturnos sobre las motos y los autos que circulan realizando maniobras ilegales, especialmente en una arteria de alta concurrencia como la Costanera, donde la convivencia entre peatones, vehículos estacionados y el tránsito habitual exige un margen de seguridad que, en este caso, fue ignorado por completo.

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