A 50 años del último golpe de Estado
Las voces de la marcha del 24M: "Un pueblo que tiene memoria tiene futuro"
Este 24 de marzo, a cincuenta años del golpe cívico-militar que interrumpió la democracia argentina y dejó miles de desaparecidos, Gualeguaychú volvió a llenarse de pañuelos, flores bordadas y familias de varias generaciones.
R2820 salió a la calle a preguntarle a la gente qué significa esta fecha. Estas son sus palabras.
Rolo: "He perdido compañeros y no hay que bajar los brazos"
Para Rolo, el 24 de marzo despierta una emoción que define como "terrible". La fecha le recuerda a compañeros que ya no están, pero lejos de hundirse en el dolor, su mensaje es de acción sostenida: hay que apostar por la democracia. "Esté quien esté", dice, subrayando que el compromiso democrático no depende de quién gobierne, sino de la lucha permanente de la ciudadanía.
Emiliano: "Un pueblo que tiene memoria es un pueblo que tiene futuro"
Esta marcha exige, ante todo, no perder la memoria colectiva para no repetir los mismos errores. "Reafirmar estas palabras tan usadas en todo este tiempo: memoria, verdad y justicia", señala, recuperando la consigna histórica de los organismos de derechos humanos.
Expresó su deseo de que continúen apareciendo los nietos que faltan, los cuerpos, las identidades —"que digan dónde están los desaparecidos"—, porque esas ausencias siguen abiertas. "Un pueblo que tiene memoria es un pueblo que tiene futuro".
Daniela: "Pude traer a mi hijo acá, a recorrer este pedazo de historia"
Daniela describe el 24 como "una fecha muy importante" cargada de sentimientos, son 50 años de memoria, verdad y justicia.
Contó que viene marchando desde chica y que hoy lleva a su hijo a la plaza con un propósito claro: que viva la historia en carne propia para que "nunca más vuelva a suceder". En su testimonio, la transmisión intergeneracional aparece como el acto político central de la jornada.
Hugo: "Hay una línea directa entre el 76 y lo que se vive hoy"
Hugo, docente y titiritero, traza una continuidad histórica que le resulta urgente visibilizar: el golpe de 1976 fue "fundamentalmente económico", dice, y la situación que vive el país hoy también lo es. Para él, manifestarse y resistir es "lo único que nos queda" para salir del "entuerto" en que estamos metidos. Su presencia en la plaza es un acto de denuncia, no solo de memoria.
Marcela y Mora: "Nunca más"
Mora es una nena que todavía no recibió explicaciones en la escuela sobre el significado del 24 de marzo. Es su mamá, Marcela, quien llena ese silencio: le contó que ese día "desaparecieron un montón de compañeros que, por tener pensamientos diferentes, se los llevaron y nunca más supimos" qué fue de ellos.
Ante esas palabras, Mora empezó a investigar por su cuenta. Marcela sintetiza el día en dos palabras: "Nunca más."
Pablo: "Es un ejercicio que debe ir traspasando de generación en generación"
Pablo llega al acto con su hija, su mujer, sus hermanas y, según describe, "todo el pueblo de Gualeguaychú".
Para él, los 50 años son un aniversario que obliga a un ejercicio "cada vez más activo": fortalecer los valores democráticos en cada nueva generación que creció sin haber vivido la dictadura.
"Lo que refleja es una mayor cantidad de generaciones que hemos ido creciendo y viviendo en democracia", afirma, y celebra que la presencia de vecinos en las marchas sea cada vez mayor.
Angelina: "Nunca vamos a dejar de buscar"
Angelina lleva flores y pañuelos bordados que hizo junto a su hija. Para ella, ese gesto condensa "el mensaje que hace 50 años están dando las Abuelas y las Madres de Plaza de Mayo".
Este año el día fue diferente a otros: en su familia hay una desaparecida, Blanquita Angerosa, que además estaba embarazada cuando fue secuestrada. "Buscamos al hijito que hoy ya está grande", dice, recordando que hay nietos recuperados y otros que todavía aguardan conocer su identidad. "El mensaje es que nunca vamos a dejar de buscar."
Tania: "Días antes ya es un momento de reflexión muy fuerte"
Tania es docente y viajo desde Urdinarrain a la marcha por los 50 años del golpe de Estado.
Contó que los 24 de marzo la encuentran en un estado de introspección intensa, y que la semana previa se las pasa preparando clases para sus alumnos.
Es una fecha que "se la pasa feo si no te juntás con alguien". Por eso viajó para estar cerca de otras personas.
Además, compartió que en su ciudad se inauguró hace poco una plaza con un mural grande dedicado a la memoria —una iniciativa colectiva de la que no pudo ser parte, pero que la llena de orgullo. "Acá estamos", dice, como quien afirma que la memoria es presencia.