"Monitoreos reales a UPM" fue el reclamo central de la 22ª marcha al puente San Martín
Este domingo por la tarde, a la vera del kilómetro 28 de la ruta nacional 136, Gualeguaychú celebró la vigésimo segunda edición de la marcha "Sí a la Vida, No a las Papeleras".
Desde ese punto, una caravana de aproximadamente 60 vehículos y más de cien personas partió a las 16:30 rumbo al óvalo de Gendarmería Nacional, al pie del puente General San Martín, con banderas argentinas y uruguayas agitadas por el pampero.
La convocatoria reunió a funcionarios provinciales y municipales, legisladores, históricos asambleístas y vecinos. Entre los presentes estuvieron el asesor legal de la Secretaría de Ambiente de la provincia, Osvaldo Fernández; la diputada Lorena Arrozogaray; el secretario de Desarrollo Social del municipio, Juan Ignacio Olano; la subsecretaria de Ambiente, Ivana Zecca; el subsecretario de Cultura, Luis Castillo; los ediles Juan Pablo Castillo, Jorge Roko y Micaela Rodríguez. También acompañó el ex intendente Luis Leissa, junto a los históricos ambientalistas que levantaron el paraje Arroyo Verde.
La jornada arrancó con una oración ecuménica que convocó a los participantes a "ser tierra", en un llamado a la conciencia social y ambiental.
La proclama
La proclama de la Asamblea Ciudadana Ambiental de Gualeguaychú retomó los cuestionamientos históricos al impacto de la industria papelera sobre el ecosistema del río Uruguay y renovó la crítica a la utilización del "agua como mercancía antes que como derecho humano".
Uno de los puntos más destacados fue la alerta por la demora en los resultados de los monitoreos a la planta UPM —ex Botnia— en Fray Bentos, y por la negativa a permitir el ingreso de técnicos argentinos a esa instalación.
No se ahorraron críticas para los propietarios de la estancia y reserva "El Potrero" por ser proveedores de madera para la pastera uruguaya. Se los calificó de "traidores". Casi como dando la razón a los asambleístas, a su paso por la puerta del establecimiento máquinas desmontaban hectáreas de eucalipto a la vera de la ruta.
La proclama también expresó solidaridad con la lucha del pueblo de Colón frente a HIF Global, destacó el respaldo de Concordia y realizó una fuerte crítica al funcionamiento deficiente de las plantas de efluentes.
La voz de la asamblea
El asambleísta histórico Juan Veronesi tomó la palabra para reflexionar sobre el estado del planeta y el sentido de la movilización. "Nuestro planeta está cada vez más castigado; prueba de ello son los fenómenos extraños que se van multiplicando", señaló.
Veronesi subrayó el vínculo entre los pueblos argentino y uruguayo en la defensa del río y del ambiente, y destacó que a la misma hora se realizaban actos similares en Colón y Concordia. "Dos pueblos unidos, aunque en aquel momento algunos se veían mal entre sí. Hoy esto se entiende más", afirmó.
"Gualeguaychú no va a aflojar; son 23 años de marcha. Estamos demostrando que no todo está perdido con la persistencia de la Asamblea Ciudadana Ambiental", se escuchó entre los participantes, reafirmando el compromiso de continuar la lucha ambiental en la región.