2026-05-19

Politiqueando. Por Bernardo dei Maquiavelli

¿Casta o vocación?

Arranquemos por el principio. “La política es la actividad humana dedicada a organizar la convivencia social, gestionar el poder y tomar decisiones colectivas para resolver conflictos y satisfacer necesidades comunes. Es el arte de gobernar, regular la vida en comunidad mediante leyes y establecer el orden público, abarcando desde el gobierno estatal hasta la participación ciudadana”.

Quizás la definición más simple sea la política es “el arte de administrar lo colectivo”.

Si. Ya sabemos que la cuestión es que algunos la convierten en el arte de administrarla para sí mismos.

 

Ser o no ser

Sigamos. Hablemos también de lo que es ostentar el poder político. Quizás diciendo una perogrullada: que es algo humano, natural.

Lo cierto es que tener poder otorga identidad, visibilidad, contactos, influencia, privilegios y, muchas veces, una forma de sentirse necesario. Cuando alguien pasa años en política, dejar el puesto es dejar de existir públicamente.

La política tiene una lógica particular: quien se baja demasiado temprano pierde espacio, y quien pierde espacio muchas veces desaparece del mapa. Por eso aparecen las reelecciones eternas, los “saltos” de un cargo a otro o los dirigentes que siempre encuentran una candidatura nueva. No siempre es ambición pura; también hay miedo a quedar afuera.

Como dato significativo llama poderosamente la atención, hoy a mayo de 2026, el lanzamiento de varias precandidaturas, muchas a la gobernación, a la intendencia en algunos lugares de la provincia, que no sucedió en la previa a las elecciones pasadas a cargos ejecutivos, donde las postulaciones fueron más cercanas a la elección, sobre todo porque falta bastante tiempo para las de 2027. Mínimo un año y algo, si es que en Entre Ríos, Frigerio decide adelantarlas a las nacionales.

 

Esa vocación

El problema aparece cuando la vocación de servicio se transforma en vocación de permanencia. Ahí la política deja de girar alrededor de ideas o proyectos y empieza a girar alrededor de conservar lugares. Y eso genera desgaste social, porque la gente percibe que algunos dirigentes se aferran más al sillón que a las soluciones.

También hay una contradicción interesante: muchos políticos hablan de renovación, pero pocos quieren renovarse a sí mismos. Les encanta pedir recambio… mientras el recambio no los incluya.

Cualquier parecido con la palabra de moda, “casta”, es pura coincidencia.

Ejemplos sobran

De hecho, que ejemplos hay de sobra. Nombres que se repiten una y otra vez. Aunque hago la diferencia entre quienes se juegan por una candidatura y si la gente los elige, juegan con un hándicap a favor y bienvenidos una y otra vez.

La cuestión pasa a ser molesta cuando, luego de ocupar un cargo electo de manera legítima, se postulan a otro, quizás de mayor rango (por denominarlo de alguna manera), con el objetivo de continuar su periplo dentro del poder.

Hoy el ejemplo de Gustavo Bordet calza perfecto (aunque en este caso de menor rango) quien, luego de haber sido gobernador de Entre Ríos en dos oportunidades (8 años) se postuló para diputado nacional con el argumento de que era “el gran elector”.

En el ámbito nacional también hay nombres que hace bastante tiempo andan dando vueltas en pasillos y oficinas de legisladores (integrando esas listas sábanas donde se conocen la mitad –con suerte- de quienes las integran) o de funcionarios de turno. Daniel Scioli, ni hablar de Patricia Bulrich, Miguel Angel Pichetto, en su momento Leopoldo Moreau, como también Domingo Cavallo, se acuerdan, fue ministro en más de una ocasión, por mencionar algunos.

En nuestra provincia hay varias figuras que siguen en el tapete, muchos de ellos con el ferviente deseo de ser gobernadores de Entre Ríos, como por ejemplo el larroquense Atilio Benedetti, hoy representante de la provincia en el Ente Región Centro e Integración Regional, recientemente nombrado por el gobernador Rogelio Frigerio.   

Fue concejal e intendente de su pueblo, diputado nacional en dos ocasiones, directivo del Banco Nación y ocupó diversos cargos partidarios en la Unión Cívica Radical y sigue siendo un nombre que se ubica en lo más alto desde hace muchos años y un hombre fuerte en la alianza provincial UCR-PRO.

Sin alejarnos del departamento, Juan José Bahillo encaja perfectamente ya que fue diputado provincial en sus inicios de carrera política (2003-2007), cargo que ocupa actualmente (2023-2027), además fue diputado nacional por nuestra provincia, ministro de producción de Entre Ríos con Bordet como gobernador y Secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación cuando Sergio Massa asumió como ministro de economía de Alberto Fernández.

El peronista José Eduardo Lauritto, es el intendente actual de Concepción del Uruguay, cargo que ocupa por tercera oportunidad, también fue diputado nacional, vicegobernador de Entre Ríos, Ministro de Educación de la provincia en el gobierno de Sergio Urribarri y siempre suena su nombre para ser candidato a gobernador por el Justicialismo.

Otro que incluimos en esta lista, a modo de ejemplo, es Enrique Tomás Cresto (nieto). El oriundo de Concordia actualmente es diputado provincial, fue intendente de Concordia, administrador del Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento del 2020 al 2024, además fue electo senador provincial por Concordia y en el primer mandato de gestión del gobernador Sergio Urribarri (2007-2011) fue nombrado secretario de la Gobernación para la región de Salto Grande.

Volvamos al radicalismo. Gustavo Cusinato otro dirigente que quiso ser gobernador, pero terminó derrotado en 2007 a manos de Urribarri. Es oriundo de Nogoyá, donde fue intendente, además fue diputado provincial y actualmente se desempeña como titular de la Unidad Ejecutora Provincial (UEP), gestionando financiamiento internacional para obras.

Como dato, en 2011 volvió a ser candidato a intendente de su ciudad, pero quedó en tercer lugar.

Fabián Rogel, también radical, fue diputado nacional y diputado provincial, cargo que ocupa en la actualidad. Fue Director de Promoción Social en la primera gobernación de Sergio Montiel, Diputado Provincial (2003–2007), Convencional Constituyente (2008), Diputado Nacional por Entre Ríos (2011–2015), Titular del Instituto de Ayuda Financiera para el Pago de Retiros y Pensiones Militares (IAFPRPM) (2015–2019) y, como ya dijimos, diputado Provincial nuevamente desde diciembre de 2023. Fue precandidato a gobernador de Entre Ríos en ese año.

Por mencionar otro ejemplo, Sergio Urribarri, al terminar sus dos mandatos como gobernador entrerriano, se postuló a diputado provincial en 2015 y presidió la cámara baja en el primer mandato de Bordet. 

Y así podríamos continuar con muchos ejemplos más, pero optamos por mencionar los que consideramos más significativos, porque además hay nombres y apellidos menos conocidos que ocupan u ocuparon los denominados “espacios de poder político”.

 

“De raza”

En diversas ocasiones hemos hablado del desarrollo que muchos llevan adelante como una carrera personal dentro de la política. ¿Está bien o mal? Y si la gente los elige, reiteramos, bienvenidos. Si logran ubicarse y descuidan el fin para el espacio que ocupen, ya no.

Tampoco esta nota pretende escracharlos, de hecho, todos los datos no solo son públicos, si no que reales y que todo el mundo recontra sabe, porque sin lugar a dudas la mayoría aman lo que hacen, son políticos “de raza” y seguramente sus nombres seguirán en danza, como también aportando desde su visión.

A quienes se suele cuestionar es a los denominados “paracaidistas”. Que llegan a la sede partidaria con el solo objetivo de llevar adelante su propia carrera, sintiéndose “profundamente militantes del proyecto” y van escalando sin miramientos, como decía mi pariente: “el fin justifica los medios” y no paran.

Como final recuerdo a un dirigente de muchos años, que expresó en una ocasión “hay que tener sensibilidad para dedicarse a la política, saber de las necesidades de la gente y trabajar para darles solución. Pero cuando ese dirigente se da cuenta que pierde esa sensibilidad, debe dejar y dedicarse a otra cosa”.

Vocación de servicio que le llaman. ¿Quedan?... Hay que tener fe.

Bernardo dei Maquiavelli  

Te puede interesar