Descargo del remisero acusado por violencia en el hospital: "Jamás la abandoné"
A horas de que el médico oncólogo Franco Ramello publicara en sus redes sociales un relato detallando años de agresiones físicas y verbales por parte de un familiar de una paciente, el señalado salió a dar su versión de los hechos.
Carlos Barreto, remisero de 46 años y viudo de la paciente fallecida, difundió un extenso descargo en el que rechazó categóricamente las acusaciones y denunció haber sido expuesto públicamente "como una persona peligrosa o violenta" cuando todavía atravesaba el duelo por la muerte de su esposa.
"Nunca hubo agresión física. Nunca hubo amenazas"
Barreto reconoció haber cruzado al médico en un pasillo del hospital durante los últimos días de vida de su mujer, pero acotó los alcances de ese encuentro: "Le dije, desde la tristeza y la impotencia de un marido que estaba viendo apagarse a la mujer que ama, que cuando todo terminara iba a contar públicamente cómo nos habíamos sentido durante este proceso. Eso fue todo."
Y agregó: "Nunca hubo agresión física. Nunca hubo amenazas. Nunca amenacé enfermeras ni personal del hospital."
El hombre apeló a su trayectoria para respaldar su relato: "Hace 16 años trabajo de remisero en esta ciudad y jamás tuve una denuncia, un problema de violencia o un antecedente de ningún tipo. Nunca pisé una comisaría ni un juzgado por un conflicto generado por mí."
13 años de acompañamiento
La mayor parte del descargo estuvo centrada en defender su rol como cuidador. Barreto contó que su esposa era paraguaya, que había dejado Europa para radicarse con él en Gualeguaychú, y que hace 13 años recibieron el diagnóstico de cáncer de mama. Desde entonces, describió, su vida fue "una lucha constante".
"Trabajaba de remisero de noche porque era la única forma de sostener económicamente a mi familia y durante el día poder estar con ella, acompañarla, cuidar la casa y estar para mis hijos", explicó.
Y fue contundente frente a las versiones que lo presentaron como un marido ausente: "Tengo fotos, videos y recuerdos de interminables horas en hospitales y clínicas acompañándola. Mis hijos fueron testigos de cada lágrima, de cada madrugada, de cada viaje y de cada esfuerzo que hice por su mamá."
Cuestionó la presencia del médico
Barreto también apuntó contra Ramello, aunque sin mencionarlo por nombre, y encuadró la situación en lo que describió como una realidad habitual del hospital público: "Muchas veces lo buscamos y no estaba. Muchas veces necesitábamos respuestas y no las encontrábamos. Y eso, para una familia que está viendo apagarse a un ser querido, genera desesperación, angustia e impotencia."
Aclaró, sin embargo, que no buscaba acusarlo de abandono: "No digo esto para faltarle el respeto ni para acusarlo de abandonar a mi esposa, pero sí porque no es verdad que estuvo siempre presente como hoy quiere hacer creer públicamente."
"Me ensuciaron sin pruebas"
Lo que Barreto calificó como más doloroso fue el momento en que se difundió la versión del médico: "A menos de una semana de la muerte de mi esposa, se me expuso públicamente en redes sociales y medios de comunicación como si fuera una persona peligrosa o violenta, cuando yo todavía estaba tratando de explicarle a mis hijos por qué su mamá ya no iba a volver."
"Yo no tengo poder. No soy médico. No soy una persona reconocida. Soy un simple remisero que hizo lo que pudo con las herramientas que la vida le dio. Y quizás por eso hoy siento que fue muy fácil apuntarme y ensuciarme públicamente sin pruebas", sostuvo.
Cerró su descargo con una frase dirigida a quienes pusieron en duda su rol como esposo: "Podrán decir muchas cosas, pero jamás podrán decir que la abandoné. La acompañé hasta el último suspiro de su vida."