2026-06-06

Un hombre apuñaló a su hijo y está grave

El padre, de 54 años, se presentó voluntariamente en la comisaría tras el ataque. La víctima fue operada de urgencia por un neumotórax y su vida estuvo en riesgo.

Un hombre de 54 años apuñaló a su hijo de 34, en el Barrio Trinidad, durante la noche del viernes, en un episodio que derivó en lesiones graves, una cirugía de urgencia y la aprehensión del agresor, quien además tenía restricciones judiciales vigentes respecto de la víctima.

El hecho se registró alrededor de las 23:50 cuando personal de la Comisaría Segunda fue enviado a una vivienda del barrio tras recibir el aviso por el Comando Radioeléctrico. Al llegar, ni el padre ni el hijo estaban en el lugar, pero los vecinos relataron lo que habían presenciado: una discusión que terminó a las puñaladas.

La víctima había sido trasladada al hospital Centenario por los propios vecinos. Allí, los médicos confirmaron que presentaba una herida penetrante con neumotórax izquierdo —colapso parcial del pulmón— y debió ser operado de urgencia con colocación de tubo de tórax. Las lesiones fueron calificadas como graves y con riesgo de vida.

El presunto agresor, en tanto, se entregó voluntariamente en una dependencia policial, donde quedó aprehendido por disposición de la Justicia. La investigación incorporó un agravante significativo: el hombre tenía medidas judiciales activas que le prohibían acercarse a su hijo, lo que configura una presunta desobediencia judicial.

En el procedimiento participaron efectivos de la Comisaría Primera, Minoridad y el Grupo Especial, quienes realizaron el secuestro de ropa y elementos relacionados con la causa.

 

Atacó a los policías a cabezazos

En otro de los hechos graves, un hombre, de 33 años, terminó detenido en la madrugada del sábado luego de que efectivos de la Comisaría Tercera lo descubrieran ocultándose detrás de unos árboles en la esquina de Salaverry y 1° de Mayo, resistiera la identificación y atacara a los policías a golpes de puño y cabezazos.

El episodio comenzó alrededor de las 00:45, durante una recorrida de prevención. Los uniformados advirtieron la actitud sospechosa del individuo, que se mantenía en un sector de escasa iluminación como intentando pasar desapercibido. Al bajar del patrullero para identificarlo, el hombre intentó huir, aunque fue interceptado de inmediato.

Durante el procedimiento, los efectivos solicitaron que exhibiera el contenido de una mochila que llevaba consigo. Al revisarla, encontraron diversas prendas de vestir y otros elementos.

En ese momento, el hombre se tornó violento: insultó y amenazó al personal policial, les arrojó golpes de puño y golpeó el móvil con la cabeza. Ya dentro del vehículo, continuó pateando los asientos.

El fiscal interviniente dispuso su aprehensión y traslado a Jefatura Departamental.

El caso tomó otra dimensión cuando se estableció que la vestimenta que llevaba el detenido —remera y campera celeste— coincidía con la descripción del autor de un robo cometido el viernes anterior en perjuicio de una mujer de 47 años.

La víctima reconoció parte de los elementos secuestrados como propios, lo que derivó en la ampliación de la denuncia original.

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