Cae el consumo de leche y los tambos entrerrianos se reconvierten para ser eficientes
La caída del consumo de leche en Argentina sigue siendo una de las principales preocupaciones del sector lechero.
Sergio Sturtz, integrante de la Cámara de Productores Lecheros de Entre Ríos (Caproler) y productor de la zona de Crespo, departamento Paraná, aseguró que la baja no es un fenómeno reciente: "Venimos ya hace por lo menos 10 años en una tendencia bajista del consumo interno de leche".
Según precisó, el consumo per cápita se ubica hoy en 183 litros anuales, cuando en años anteriores rondaba los 190 y 197 litros.
Sturtz atribuyó la caída a una combinación de factores: la pérdida de poder adquisitivo y un cambio de hábitos alimentarios, especialmente entre los más jóvenes, que "se van mucho a productos snack" en desmedro de los lácteos.
Menos tambos, pero más grandes
El productor describió una profunda transformación productiva en las últimas dos décadas: los tambos familiares chicos, que dejaron de ser viables hace diez años o más, fueron dando paso a establecimientos de mayor escala.
Como dato, señaló que el 7% de los tambos del país tiene más de 500 vacas y concentra más del 30% del volumen total de leche producida, cuando una década atrás ese segmento representaba apenas entre el 2% y el 3% del total.
"Hoy ya el concepto de productor lechero pasó a ser una empresa lechera", resumió Sturtz, y remarcó que la incorporación de tecnología permitió aumentar la producción por vaca pese a la reducción del rodeo lechero general.
Exportaciones y reclamos a la provincia
El crecimiento de las exportaciones, dijo, ayudó a absorber parte del excedente que dejó la caída del consumo interno: "Por suerte se está exportando mucho y eso aliviana el mercado interno".
Aun así, advirtió que los márgenes de rentabilidad siguen siendo ajustados y que las condiciones climáticas favorables del último año fueron clave para sostener la producción de reservas.
En cuanto al vínculo con el Gobierno de Entre Ríos, Sturtz calificó el diálogo como bueno, aunque planteó una serie de pedidos concretos: la creación de un laboratorio provincial para el análisis de calidad de la leche, la mejora de los caminos rurales, una revisión de la carga impositiva y el fortalecimiento de la infraestructura vial para sostener tanto la producción como el arraigo de las familias en el campo.
Diversificar la oferta industrial
Sturtz también celebró la reactivación de la cooperativa Cotapa y su recuperación financiera. De cara al futuro, insistió en que la industria láctea argentina necesita diversificar su producción: "No nos podemos quedar con 18 tipos de quesos que producimos acá", comparó con la variedad disponible en otros países de la región, y sostuvo que un producto nuevo y mejor puede traccionar nuevamente el consumo.
Por último, invitó a participar de la segunda Jornada Láctea, que se realizará el 29 y 30 de septiembre en Crespo, con presentación de tecnologías, capacitaciones y actividades vinculadas a toda la cadena productiva.
Fuente: R2820/Diario Río Uruguay