Lluvias, granizo y ráfagas: el pronóstico que preocupa para la noche del viernes
El Servicio Meteorológico Nacional advirtió sobre lluvias intensas, ráfagas fuertes, caída de granizo y descargas eléctricas para el viernes por la noche.
Gualeguaychú está entre las zonas alcanzadas por el aviso.
El SMN emitió una alerta de nivel amarillo que abarca a doce departamentos para la noche del viernes, entre ellos Gualeguaychú. La lista se completa con Paraná, La Paz, Villaguay, Nogoyá, Diamante, Victoria, Gualeguay, Colón, Islas del Ibicuy, Uruguay y Tala.
Según el organismo nacional, la zona "será afectada por tormentas y lluvias intensas". Se prevén acumulados de precipitación de entre 30 y 50 milímetros, que en algunos puntos podrían superarse.
El SMN también advirtió sobre la posibilidad de ráfagas fuertes, caída de granizo e intensa actividad eléctrica durante el evento.
Una semana de alertas sin cumplirse
La expectativa por el viernes se da en un contexto particular: en lo que va de la semana, el SMN emitió más de tres alertas por tormentas que finalmente no se verificaron en la zona. Ese antecedente pone bajo la lupa el nuevo pronóstico, aunque las autoridades meteorológicas mantienen la advertencia para el cierre de la semana y el resto del fin de semana.
El viernes será un día mayormente nublado, con tormentas fuertes previstas hacia la noche. La probabilidad de precipitación oscila entre 10% y 100% según el horario. Las temperaturas irán de 14°C a 24°C, con vientos del noreste y el norte que en los momentos más intensos alcanzarán entre 32 y 41 km/h, con ráfagas de hasta 51 a 59 km/h.
Sábado 1 de agosto: se esperan tormentas aisladas durante la mañana, con probabilidad de precipitación de entre 10% y 40%, y cielo parcialmente nublado hacia la tarde, sin lluvias. La temperatura irá de 15°C a 20°C, con vientos del sur de entre 13 y 31 km/h y ráfagas que podrían llegar a 42-50 km/h.
Ante este tipo de alertas, se recomienda evitar refugiarse bajo árboles o estructuras metálicas durante las tormentas eléctricas, asegurar objetos sueltos que puedan volar con las ráfagas y estar atentos a la evolución del pronóstico en las próximas horas.