El Hospital Centenario resaltó la labor de su equipo de nutrición
En esta fecha, desde el Hospital Centenario se reconoce y destaca la tarea que desarrollan los profesionales del Servicio de Nutrición, cuyo trabajo resulta fundamental tanto para la recuperación de los pacientes como para la prevención y el tratamiento de distintas enfermedades.
Los nutricionistas cumplen un rol integral dentro del hospital, que incluye la elaboración de planes alimentarios individualizados, tratamiento y seguimiento nutricional, además del control de las unidades técnicas de producción de alimentos, entre otras funciones.
“En el ámbito de la salud, la importancia de la nutrición es fundamental. Una dieta equilibrada y nutritiva es clave para el bienestar general, la prevención de enfermedades y el manejo eficaz de las afecciones”, explicó la jefa del Servicio de Nutrición, Elsa Asrilevich.
El abordaje nutricional comienza desde el ingreso del paciente. “Una de las principales funciones del nutricionista dentro del Hospital Centenario es elaborar la historia dietética al momento de la hospitalización. Esto permite conocer sus hábitos alimentarios y gustos personales. A partir de estos datos se puede valorar el estado nutricional y elaborar un plan alimentario individualizado, enfocado específicamente en su patología”, detalló Asrilevich.
A partir de esa evaluación, el profesional comunica al personal de planta las particularidades de la alimentación indicada y realiza las modificaciones necesarias de acuerdo con la evolución del estado de salud de cada persona.
Entre las tareas que desarrolla el Servicio también se encuentran la evaluación nutricional inicial, la valoración del riesgo de desnutrición en grupos vulnerables —como adultos mayores, pacientes oncológicos o personas que atravesaron cirugías digestivas— y la adaptación de la alimentación a las necesidades específicas de cada patología, desde el ingreso hasta el alta.
Además, se evalúa el riesgo de disfagia, especialmente en adultos mayores y pacientes que atravesaron accidentes cerebrovasculares, y se realizan propuestas al equipo médico para iniciar o progresar con la tolerancia de la nutrición enteral y parenteral cuando resulta necesario.
El acompañamiento continúa luego de la internación. “Al momento del alta, el nutricionista brinda pautas alimentarias al paciente y a sus familiares. La idea es que la persona pueda gestionar una alimentación saludable a partir de la información recibida. Para comprobar que esas pautas funcionan, también se realiza un seguimiento mediante consultas externas”, concluyó la especialista.
De esta manera, el Servicio de Nutrición del Hospital Centenario acompaña cada etapa del proceso de atención, trabajando junto al resto de los equipos de salud para contribuir a la recuperación, prevenir complicaciones y mejorar la calidad de vida de los pacientes.
Desde el Hospital Centenario saludaron a los nutricionistas y destacaron el compromiso y la dedicación con los que desarrollan una tarea fundamental para la salud de nuestra comunidad.