2026-08-13

El desfile de Carrozas será el 10 de octubre y los jóvenes preparan su ingreso a los galpones del puerto

proceGualeguaychú se prepara para una nueva edición de la Fiesta Nacional de Carrozas Estudiantiles, una tradición cultural y pedagógica que tiene como protagonistas a los estudiantes secundarios y que se mantiene vigente desde hace más de seis décadas.

Según informó Alejandro Valiente, presidente de la Asociación Civil de Carrozas, el desfile se realizará el sábado 10 de octubre, en el Corsódromo, y, hasta el momento, son 24 las carrozas inscriptas.

La organización trabaja además para integrar a estudiantes de distintos cursos y establecimientos que cuentan con pocos alumnos, con el objetivo de sostener la participación y fortalecer el espíritu colectivo de la celebración.

El ingreso a los galpones del puerto está previsto para este fin de semana, aunque podría postergarse una semana debido a la finalización de trámites administrativos y la contratación de los seguros correspondientes. Una vez instalados, los estudiantes comenzarán el proceso de construcción sobre chasis desmontables provistos por la comisión organizadora.

A partir de una idea surgida en el aula, los jóvenes deben proyectar el diseño, definir medidas y alturas, reunir materiales y organizar el trabajo. Cartón, papel, telgopor, pintura, hierro, electrodos y otros elementos donados por vecinos y comercios se transforman, durante dos meses, en imponentes obras construidas artesanalmente.

La fiesta nació formalmente el 20 de septiembre de 1959, cuando la profesora Blanca Rebagliati impulsó la creación de un carruaje para recibir a los estudiantes que regresaban de un paseo por el Día del Estudiante. Aquella primera carroza, denominada “Álbum Familiar”, fue diseñada y construida por el artesano Eclio Giusto. Al año siguiente se realizó el primer desfile competitivo oficial, en calle 25 de Mayo.

Desde entonces, la celebración creció hasta convertirse en una de las expresiones culturales más importantes de Gualeguaychú y en Fiesta Nacional desde 2003. Su valor, sin embargo, excede ampliamente la competencia y los premios.

“En esos dos meses se construyen personas”, destacó Valiente en contacto con Radio Nacional y R2820.

En los galpones, los estudiantes aprenden a planificar, trabajar en equipo, utilizar herramientas, resolver problemas y volver a intentar cuando algo no sale bien. También aparecen nuevos liderazgos y se fortalecen los vínculos entre jóvenes de distintos colegios.

Uno de los rasgos más significativos de la experiencia es la solidaridad. Valiente recordó el caso de una estudiante que quedó prácticamente sola al frente de una carroza. Lejos de abandonar el proyecto, recibió el acompañamiento de compañeros de otros cursos y de otras carrozas. El trabajo colectivo permitió que la obra alcanzara el tercer premio.

Esa convivencia pacífica y colaborativa entre estudiantes de diferentes realidades sociales y educativas distingue a las carrozas de Gualeguaychú y despierta el interés de otras ciudades. El puerto se convierte así en una gran comunidad de trabajo, donde cada joven aporta sus ideas, aprende de los demás y descubre que es capaz de concretar grandes proyectos.

Más que una fiesta, las carrozas estudiantiles representan una experiencia de integración, compañerismo y formación. Una tradición nacida del papel, el cartón y el engrudo que, año tras año, sigue formando personas a través de las ideas, el esfuerzo y la solidaridad.

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