Cardenal Rossi en Gualeguaychú: “Me duele un discurso triunfalista que no coincide con la realidad”
El cardenal Ángel Rossi llegó este lunes a Gualeguaychú para participar del Encuentro Diocesano de Catequistas y, durante una conferencia de prensa, dejó una serie de definiciones contundentes sobre la situación social y económica del país, la confrontación política y los desafíos que enfrenta la Iglesia argentina.
Rossi destacó, en primer término, la participación de los catequistas y la vitalidad de la comunidad católica local. “Veo una Iglesia llena de vida”, señaló, al remarcar que, pese a la tormenta que se registraba en la ciudad al momento de su llegada, el interior del lugar del encuentro estaba colmado.
“Ver esa linda multitud me consuela y me hace mucho bien”, expresó. En ese sentido, reivindicó especialmente la tarea de los catequistas, a quienes definió como protagonistas de una labor silenciosa pero fundamental para la Iglesia. “No es el más aplaudido, no es el que más llama la atención, pero es el más importante, justamente el que se encarga de los primeros pasos, de la iniciación en la fe de tanta gente”, sostuvo.
Uno de los momentos centrales de la conferencia estuvo vinculado con la realidad social y económica argentina. Rossi sostuvo que hay sectores de la población que atraviesan dificultades y cuestionó determinados discursos sobre la situación del país.
“Hay gente nuestra que está pasando mal. No está fácil. No estuvo fácil. No es que se inauguró ahora esto de que andemos mal”, afirmó.
El cardenal también se refirió a la discusión sobre la justicia social y cuestionó que se la haya presentado desde algunos sectores como algo “aberrante” o “inmoral”.
“Creo que hay cosas que necesitamos, que el pueblo necesita que se escuche otra voz. Si no, nos quedamos con esta que realmente es muy grave”, sostuvo.
Para Rossi, la recuperación de algunos indicadores macroeconómicos todavía no se traduce necesariamente en una mejora concreta para todos los ciudadanos. “Dicen que la macroeconomía anda mejor, bendito sea Dios. Yo digo, sería bueno que en algún momento baje al plato”, expresó. Y agregó: “Hay una microeconomía que no tiene idea de la macroeconomía”.
En una de las definiciones más fuertes de la conferencia, cuestionó lo que calificó como un “discurso triunfalista” alejado de las dificultades cotidianas.
“A mí lo que más me duele es un discurso triunfalista que no coincide con la realidad”, afirmó. “Si te dijera: ‘Mirá, viene fulero, seguimos luchando, nos prendemos todos’, pero que te digan que prácticamente ya somos el modelo del mundo en economía… Yo pensé que todavía no había llegado el hombre a Marte, pero se ve que está habitado Marte”, ironizó.
Rossi aclaró que su planteo no busca “ponernos en contra de nadie”, pero insistió en que Argentina todavía tiene mucho por resolver y que el desafío es construir “una unidad real, no ficticia”.
Consultado sobre qué le preocupa más, si la situación económica o la permanente confrontación política y social, el cardenal consideró que ambas cuestiones están estrechamente vinculadas.
“Van pegadas. A veces la situación económica incide fuertemente en la gente”, explicó.
También cuestionó el nivel de agresividad que atraviesa el debate público y señaló que la sociedad se ha acostumbrado a formas de comunicación cada vez más violentas.
“Esto que antes llamábamos grieta, no sé hoy cómo se llama, pero es muy triste. Nos maltratamos, la maledicencia termina siendo muy agresiva, termina dividiendo más y nos estamos acostumbrando a la mala palabra, lo cual es muy triste”, sostuvo.
rente a ese escenario, Rossi puso el foco en la capacidad de la sociedad argentina para atravesar las crisis.
“Creo que la fuerza está en la misma gente. Hay una dignidad, una paciencia. Nuestro pueblo sabe de crisis, tiene una capacidad de pasar crisis”, afirmó.
La visita del papa León XIV
Otro de los temas centrales fue la eventual visita del papa León XIV a la Argentina. Rossi consideró que el Pontífice encontrará una Iglesia que necesita de su presencia y que lo recibirá con los brazos abiertos.
“Creo que encuentra una Iglesia que lo necesita, que le abre los brazos. Necesitamos que nos visite el pastor, no porque seamos malos, sino porque podemos mejorar”, expresó.
El cardenal sostuvo además que León XIV llegará para continuar y profundizar algunas de las líneas pastorales que había impulsado el papa Francisco.
“No viene a competir, sino viene a completar, a honrar” la visita que Francisco no pudo concretar, afirmó.
En ese sentido, destacó que el actual Pontífice ha tomado como propios temas como la paz, la discriminación, los refugiados y las guerras. “Me atrevería a decir que ha estado hasta más agresivo que el papa Francisco”, sostuvo.
Lo definió como un hombre “más manso respecto a lo que era Francisco, pero no menos contundente y de palabra fuerte”.
Rossi remarcó que la visita papal debe ser entendida fundamentalmente desde una perspectiva pastoral. “No es una visita política, es una visita pastoral”, afirmó, y señaló que uno de sus principales objetivos será “renovar el fuego de la fe de nuestro pueblo”.
Consultado sobre si la Iglesia argentina transmite al Papa información sobre el contexto social, económico y político del país, Rossi confirmó que existe ese intercambio.
“Sí, le acercan. Los que hemos tenido la posibilidad de estar con él, le hemos acercado. Yo le acerco”, señaló.
En ese sentido, aseguró que León XIV conoce la realidad argentina y latinoamericana y que no llegará al país sin información sobre lo que ocurre.
“No llega ingenuamente. No es que viene cieguito, sino que viene sabiendo que viene a un territorio”, sostuvo.
Rossi aclaró que tampoco debe exagerarse la situación argentina: “Esto no es Kosovo ni es la guerra”, pero reconoció que el Pontífice “no viene a la panacea y lo sabe”.
“El es latinoamericano, conoce el barro nuestro, conoce las cosas lindas, la fe de nuestro pueblo, conoce corruptelas que no son exclusivamente argentinas sino latinoamericanas”, expresó.
Los jóvenes y el desafío de la tecnología
El cardenal también se refirió al vínculo entre la Iglesia y los jóvenes. Consideró que existe un “suave rebrote” de participación juvenil y destacó especialmente su compromiso frente a situaciones de crisis.
“Creo que hay una movida en la juventud linda. Quizás no la que era nuestra época, quizás tiene otras características, pero hay una respuesta de los jóvenes”, manifestó.
También resaltó que los jóvenes suelen tener una presencia “realmente admirable de abnegación” cuando ocurren situaciones catastróficas.
Respecto de la tecnología, sostuvo que no se trata de rechazarla sino de aprender a utilizarla de manera responsable.
“Son instrumentos que tienen la doble cara: poder salvar al mundo o destruirlo con lo mismo”, explicó.
El desafío, según Rossi, consiste en formar a las nuevas generaciones para que puedan discernir y utilizar esas herramientas para el bien. “No es tirar la técnica por la ventana porque no lo vamos a lograr. El desafío es poder ayudar a que sea para bien y no para hacer daño”, afirmó.
Y sintetizó: “No es bueno despreciarla y no es bueno endiosarla porque no lo es y no reemplaza el corazón humano”.
Finalmente, consultado sobre qué le da esperanza en el contexto actual, Rossi eligió dos respuestas: la fe y la gente.
“Primero la fe, Dios. Segundo, la gente. La gente de esperanza, nuestra gente, nuestro pueblo sigue siendo maestro de esperanza”, afirmó.
También reivindicó especialmente a los jóvenes y recordó que, desde la perspectiva cristiana, Dios confía en ellos.
“La misión más grande que ha habido sobre la tierra, que es la de ser mamá de El Salvador, no se le encomendó a una profesional, no se le encomendó a una mujer madura, sino a una jovencita”, señaló en referencia a María.
Y agregó: “Se ve que Dios piensa distinto que nosotros”.
Al finalizar, Rossi dejó un mensaje dirigido a los catequistas y a quienes trabajan en la comunicación de la Iglesia: “No le aflojen, sigan sembrando empecinadamente”, pidió, reivindicando el valor de una palabra “sencilla, clara, de altura, de cariño y de amor” que pueda llegar a la comunidad.
Fuente: R2820