La colza lidera entre las brassicáceas
La distribución según el tipo de cultivo se compone de la siguiente manera: la colza lidera la participación con el 57,8 % del área total (29.500 hectáreas), seguida por la carinata, con el 23,5 % (12.000 hectáreas), y la camelina, con el 18,7 % restante (9.500 hectáreas).
En cuanto al estado fenológico, los cultivos de colza y carinata se encuentran entre floración y desarrollo de frutos (silicuas), etapas que coinciden con el período crítico de ambos cultivos. Por su parte, la camelina se encuentra en formación de roseta y comienzo de floración.
La condición general de los cultivos a nivel provincial se resume de la siguiente manera: Muy buena: 44 %, Buena: 39 %, Regular: 10 % y Mala: 7 %.
De acuerdo con lo informado por los colaboradores, los cultivos presentan una condición general predominantemente muy buena y buena. No obstante, las frecuentes precipitaciones, la elevada humedad, los sectores con encharcamiento y la menor disponibilidad de radiación generan consecuencias principalmente en los lotes que atraviesan el período crítico.
Entre los principales efectos observados se mencionan una menor fijación de silicuas, aborto de flores, frutos y una disminución de la polinización asociada a la menor actividad de las abejas.
En algunos casos, se han realizado aplicaciones preventivas de fungicidas e insecticidas, como medida de protección frente a las condiciones ambientales predominantes.
El promedio de las condiciones agrupadas de buena a muy buenas a esta altura del año para los tres últimos ciclos agrícolas se sitúa en el 76 %, lo cual marca una variación del análisis del 7 % con el escenario actual.