2026-09-05

INTA Paraná investigó cómo reducir las pérdidas de nitrógeno en la fertilización del maíz

“Los resultados muestran que la incorporación de un inhibidor de la ureasa permite reducir significativamente las pérdidas de nitrógeno por volatilización de amoníaco respecto de la urea convencional", explicó la investigadora.

Un estudio realizado por especialistas del INTA Paraná demostró que el uso de urea con un inhibidor de la ureasa disminuye significativamente las pérdidas de nitrógeno por volatilización de amoníaco en comparación con la urea convencional.

Los ensayos, realizados durante dos campañas agrícolas, aportan información para optimizar el manejo de la fertilización nitrogenada y mejorar la eficiencia del uso del nutriente.

La volatilización de amoníaco (NH₃) constituye una de las principales vías de pérdida del nitrógeno aplicado como fertilizante en el cultivo de maíz. Con el objetivo de evaluar alternativas que permitan reducir esas pérdidas, especialistas de la Estación Experimental Agropecuaria del INTA Paraná realizaron dos ensayos a campo durante las campañas 2024/25 y 2025/26, en los que compararon urea convencional con urea tratada con un inhibidor de la ureasa (Limus®).

“El objetivo del trabajo fue evaluar las pérdidas de nitrógeno por volatilización de amoníaco a partir de la aplicación de urea con y sin inhibidor de la ureasa, y analizar su impacto sobre la respuesta a la fertilización nitrogenada en maíz”, explicó Anabel Gamarra, investigadora del INTA Paraná.

Los ensayos se desarrollaron en el marco de la red de pérdidas gaseosas de nitrógeno en maíz en Argentina, que integra estudios realizados en diferentes regiones productoras del país: Paraná, Balcarce, Corrientes, Manfredi, Salta y otras localidades.

En las experiencias se evaluaron dos dosis de nitrógeno —100 y 200 kilogramos de nitrógeno por hectárea— además de un testigo sin fertilizar. En ambas campañas, las aplicaciones estuvieron precedidas por lluvias de entre 24 y 39 milímetros en los días previos, lo que generó condiciones de humedad en el suelo (66% y 61% de espacio poroso lleno de agua, según la campaña) favorables para que se disparen las pérdidas por volatilización.

En el caso de Paraná, los resultados mostraron que, en ambas campañas, la urea convencional presentó el mayor pico de volatilización entre el segundo y el tercer día posteriores a la aplicación. En cambio, la urea con inhibidor de la ureasa mostró un comportamiento más estable, con menores pérdidas distribuidas en el tiempo.

En la campaña 2024/25, la urea convencional perdió por volatilización entre el 14 y 15 % del nitrógeno aplicado, mientras que la urea tratada con inhibidor redujo esa pérdida a la mitad: apenas 6 a 7 %. La tendencia se repitió y se profundizó en 2025/26: las pérdidas con urea convencional estuvieron en el rango de 13 a 20%, frente a 5 a 6 % con el inhibidor de la ureasa.

Respecto del rendimiento del cultivo, no se detectaron diferencias estadísticas entre las dos fuentes de fertilizante evaluadas. Sin embargo, sí se observaron diferencias asociadas a la dosis de nitrógeno aplicada. Los rendimientos oscilaron entre 5.277 y 11.915 kilogramos por hectárea, mientras que la eficiencia de uso del nitrógeno fue mayor con la dosis menor, independientemente de la fuente utilizada.

“Los resultados muestran que la incorporación de un inhibidor de la ureasa permite reducir significativamente las pérdidas de nitrógeno por volatilización de amoníaco respecto de la urea convencional. Esta información aporta evidencia para optimizar el manejo de la fertilización nitrogenada en sistemas con condiciones predisponentes a este tipo de pérdidas”, señaló Carolina Gregorutti, investigadora del INTA Paraná y directora del trabajo.

La investigación se lleva adelante en conjunto entre la empresa Profertil, el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), el INTA, la Facultad de Ciencias Agrarias de Balcarce y la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE), y forma parte de la tesis doctoral de Anabel Gamarra.

El estudio continuará con la evaluación de emisiones de óxido nitroso (N₂O), con el objetivo de generar recomendaciones de manejo que contribuyan a mejorar la eficiencia del uso del nitrógeno y la sustentabilidad de los sistemas productivos de maíz.

Fuente: Dos Florines

Temas de esta nota
Te puede interesar