El Puente San Martín cumplió 50 años: ingeniería, memoria e integración binacional
Este 16 de septiembre se cumplieron 50 años de la inauguración del Puente Internacional Libertador General San Martín, que une Puerto Unzué (Gualeguaychú, Entre Ríos) con Fray Bentos (Río Negro, Uruguay) y que es administrado por la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU).
La efeméride fue celebrada con un acto en el que hablaron autoridades binacionales que repasaron la historia de la obra, su rol en la vida cotidiana de ambas costas y los desafíos de mantenimiento a futuro.
Medio siglo de ingeniería y una advertencia sobre el futuro
La presidenta de la CARU, Cecilia Bottino Fiuri, recordó que el proyecto del puente nació de un convenio binacional firmado en 1960, que dio origen a la comisión técnica que impulsó la obra ante ambos gobiernos hasta su concreción. Bottino destacó la calidad de la ingeniería de la estructura y contó que, en una recorrida por su interior, pudo conocer detalles constructivos que reflejan, según dijo, una obra "pensada con futuro".
La funcionaria también hizo referencia a una consultoría reciente que evaluó el estado de los puentes internacionales sobre el río Uruguay: según indicó, tanto el San Martín como el General Artigas (Colón-Paysandú) se encuentran en buenas condiciones, aunque ya trabaja un grupo técnico en los primeros hitos de un plan de fortalecimiento, de cara a los próximos 50 años.
Sobre el sentido de estas obras, fue tajante: "los puentes, si no tienen humanidad, no tienen ningún sentido".
Un puente que representa encuentro y cooperación cotidiana
La segunda oradora Agustina Piñeiro, en representación de la delegación argentina ante la CARU cuyo presidente es Francisco Mansanta, puso el foco en la dimensión humana de la obra por sobre lo estrictamente vial o comercial.
Señaló que, en estos 50 años, el puente permitió el encuentro cotidiano entre familias, amigos, trabajadores y turistas de ambos países, y lo definió como "la expresión concreta de una voluntad compartida" de integración.
Cerró su discurso renovando "el compromiso con el cuidado de este patrimonio común" entre Argentina y Uruguay.
Memoria, dictadura y un compromiso a 50 años más
El intendente de Río Negro, Guillermo Levratto, ofreció su discurso y lo enmarcó en la historia política de la región.
Recordó que el puente —bautizado en homenaje al General José de San Martín— fue inaugurado apenas cuatro meses después del secuestro y asesinato de dos legisladores uruguayos en Buenos Aires, en pleno intercambio de prisioneros políticos entre las dictaduras de Argentina y Uruguay. "Vaya si es necesaria la memoria, aunque a veces resulte dolorosa", planteó.
En esa línea, valoró que en 2011, a propuesta de la delegación argentina ante la CARU, se hayan retirado las placas colocadas en 1976 que atribuían la obra a los gobiernos de facto de ambos países, un gesto que calificó de reivindicación democrática.
Levratto repasó además una anécdota fundacional: el ingeniero Ponce Delgado invitó a su propia familia a presenciar, en la mitad del puente, la prueba de carga con camiones y bloques de hormigón, un gesto con el que —dijo— "derribó cualquier mito" sobre la seguridad de la estructura.
El intendente cerró agradeciendo a los obreros que construyeron la obra y lanzó un compromiso hacia el futuro: "vamos por 50 años más de integración, de encuentro y de unidad fraterna".
Se reconoció al personal que cumplió más de 25 años de trabajo en tareas administrativas y de mantenimiento en el paso vial. Ellos son: Cristian Valenti, Ricardo Farabello, Jorge Víctor Capdeville y Oreste Sosa.
Estuvieron acompañando el acto homenaje, los delegados de ambos países que integran el organismo binacional, intendentes, legisladores, representantes de instituciones no gubernamentales e integrantes de las fuerzas de seguridad de distintas localidades de la Costa del Río Uruguay.
También estuvieron presentes las bandas musicales de la Policía de Entre Ríos, y la banda del Departamento Rio Negro, quienes entonaron el Himno Nacional de ambos países y ofrecieron un show musical al finalizar el acto.