Maggie Garro se colgó la medalla de bronce en el Mundial de Canotaje
Magdalena Garro una mañana inolvidable en Gualeguaychú. La representante de Concepción del Uruguay conquistó la medalla de bronce en la categoría K1 Senior del Mundial de Canotaje Maratón, que reúne en la ciudad a deportistas de distintos países.
Tras completar la competencia, la palista compartió sus sensaciones con la prensa local y mantuvo un contacto con periodistas de su ciudad a través de Radio Nacional. Feliz por el resultado, destacó especialmente haber podido sentirse bien arriba del kayak y desarrollar la carrera que había preparado.
“Muchísimas gracias. Me sentí muy, muy bien. Hacía muchos días que no me sentía bien remando, pero a veces cuesta en la previa. Estoy feliz de haberme sentido bien en la regata, de haber podido hacer mi carrera y de esta medalla que logré”, expresó.
Más allá del resultado deportivo, Garro valoró el esfuerzo y el acompañamiento que hicieron posible llegar a esta instancia. En sus palabras, el bronce representa mucho más que lo conseguido durante la competencia.
“Es un premio para todos los que me ayudaron, no solo hoy, sino en todo el camino. Muchísima gente, la familia, la gente que viene a estar y la que me ha acompañado durante todos estos años”, manifestó.
La emoción tuvo un componente especial con la presencia de su padre, que pudo acompañarla durante el Mundial. La palista reconoció que tenerlo cerca hizo que la experiencia fuera todavía más significativa.
“Estoy feliz porque él pudo venir. Creo que eso hace un poco más emotiva esta carrera. La familia, los amigos y toda la gente que acompañó acá… Que haya estado mi papá es espectacular”, sostuvo.
Magdalena también tuvo palabras de agradecimiento para los periodistas de Concepción del Uruguay que siguieron su participación y para todos aquellos que se acercaron a alentarla durante la competencia.
“Muchísimas gracias por acompañarme, gracias por seguirme siempre”, expresó, antes de destacar el compromiso de sus seres queridos: “Toda la familia vino a ayudar, a alentar, a acompañar. Eso es espectacular”.
Con la medalla de bronce en el pecho, Maggie celebró así un resultado de enorme valor en una cita mundialista . Una conquista deportiva que -como ella lo dijo- tuvo también el sabor de un logro compartido con su familia, sus afectos y toda la comunidad que siguió de cerca su carrera.