11/02/2023

Margarita López: "La magia de Mari Mari es José Luis Gestro"

La “Marga” es una histórica comparcera del Club Central Entrerriano que trabajó con Gestro y "descubrió" el talento de Adrián Butteri. A R2820 le contó cómo vivió el reconocimiento de los integrantes y qué piensa de Mari Mari hoy.

Una figura pequeña, dulce y simpática se hace lugar en un taller lleno de plumas, trajes y tocados de ediciones anteriores. Ella es Margarita Yolanda López, tiene 71 años, y cuando se le pregunta por su trayectoria dentro de Mari Mari afirma que ya perdió la cuenta; aunque sabe que son más de 35 años en el corazón del Carnaval del País. “Llegue con la temática “Aida, opera samba” de 1987 y nunca más me fui”, aseguró.

En la calurosa tarde de febrero, Margarita se sienta en la misma silla que alguna vez compartió con José Luis Gestro o Adrián Butteri para desprender recuerdos, vivencias y entender el presente de la comparsa más ganadora del Carnaval.





Cuenta que su vínculo con Mari Mari llegó como el de cualquier otra gualeguaychuense. “A la comparsa entré porque a los padres nos pidieron colaboración y mis hijos jugaban al básquet o futbol. Acá me enseñaron a reciclar los bordados, las lentejuelas que se traían de Brasil y también lavaba las mostacillas. Cuando empecé a bordar parte del trabajo me lo llevaba a casa”.

Margarita acompañó en los talleres a los icónicos directores de la comparsa, primeros con Nelita Irigoyen, después con Gestro y más tarde con Butteri. “Con el tiempo José Luis me pidió que viniera al taller por las noches, porque yo trabajaba casi todo el día. Cuando él estaba en Gualeguaychú, solía venir a las 6 o 7 de la tarde y me quedaba hasta las 3 o 4 de la madrugada. José Luis me enseñó mucho”, recordó a R2820 en tono bajo, como para que el espíritu de su mentor no la escuche.

Ahora es responsable del armado y conservación del vestuario de Mari Mari Tours manteniendo los trajes impecables para las presentaciones en todo el país. “En la comparsa hago un poco de todo, mi fuerte es coser para las bailarinas corpiños y caderines, elementos de decoración y lo que más me gusta es el lavado de las piezas porque yo creo que los integrantes deben lucir perfectos en la pasarela”.




“MARGA SOS MARI MARI”

Hace unos días, con más de 35 años en los pasillos del club, “Marga” -como le dicen sus allegados- recibió un reconocimiento que le llenó el alma y la mantiene aún sorprendida. “Fue hermoso, en verdad todavía no caí y estoy pensando el por qué, quién y cómo se les ocurrió. Te confieso, que a pesar de ser muy intuitiva, no se di cuenta de lo que lo estaban preparando”.

Sobre el homenaje de los integrantes en el mítico patio de Central, el sábado pasado, relató que “colgaron una bandera espectacular que decía “Marga sos Mari Mari””. Con humildad sostiene que “hay otras personas que se lo merecen. Seguramente, un cachito de merecimiento de mi parte también habrá, porque por algo se dan estas cosas” reflexionó. “No sé de quién fue la idea, seguramente de los integrantes, porque todos los días siento el amor de los chicos y siempre estoy al pie del cañón para lo que precisan. Lo disfruté mucho, es algo que no se puede describir”.

A vez agradeció a ““Chicha” Cohen que tiene 90 años y Marta Gallardo, entre otros, que se tomaron la molestia de venir para estar conmigo ese ratito y participar en el regalo. Creo que me homenajearon porque estoy vigente y nunca me fui del club”, precisó.



De aprender con José Luis a “descubrir” a Adrián


A veces en la vida hay personas que hacen de puente, que acercan sin saberlo a quienes necesariamente deben cruzar sus caminos para trazar un destino. Quizás ese fue el rol de esta hacedora del carnaval.

En su extensa trayectoria, Margarita López trabajó con los tres grandes pilares de en Mari Mari: arrancó con Nelita en la “casa-taller” de Churruarín y Gervasio Méndez, siguió con Gestro y acercó a Butteri para escribir una página gloriosa del “Rojinegro”.

“La mamá de Adrián es mi amiga, lo conozco desde chico, fue con mis hijos a la escuela y tomaron la comunión juntos. Adrián hacia unos centros de mesa o ramos para novias hermosos, entonces, lo traje. Me acuerdo que lo primero que hizo José Luis fue darle un diseño llamado “Tocado del diablo” para que Adrián lo copiara en su casa: lo hizo tal como José Luis lo quería”, recordó sobre ese primer desafió que planteo el maestro a su discípulo.

Una anécdota de aquel encuentro fundacional sintetiza ese vínculo tan especial entre ambos: “cuando quedamos solo con “Lita” Giachello, José Luis nos dijo “este chico tiene futuro”, y no se equivocó”, recalcó.

Margarita rememoró al genio creador y uno de los máximos exponentes del Carnaval del País: “José Luis era muy exigente y siempre decía que las horas de trabajo no eran para hacer sociales. Cuando estudiaba, estaba en el servicio militar o en Brasil venía un par de días, dejaba un trabajo y pedía que para cuando regresara estuviese terminado. Sabía lo que quería. Como creativo era impresionante, me acuerdo que para el traje en homenaje a Nelita Irigoyen puso a una integrante sobre una mesa y con un papel empezó a hacer el molde a medida, desde el hombro hacia los pies, es decir, diseñó el traje sobre el cuerpo de la persona y al verlo terminado quedó increíble”.

El aprecio de Marga por Gestro se transmite en la suavidad de sus palabras, en una mirada materna y en los gestos corporales. Para ella, aquel joven que transformó el carnaval de Gualeguaychú gestó la esencia del espectáculo. “No sé dónde está la magia de Mari Mari, en verdad creo que la magia fue José Luis y sigue siendo José Luis. En los talleres se respira ese legado y él sigue presente en cada rincon, en ese cuello, en una bota, en algunos tocados y en esta escultura” dice emocionada casi hasta las lágrimas señalando una máscara y un collar dorado expuestos en el ingreso al taller de calle España.





LOS RECUERDOS DEJAN PASO AL PRESENTE


Respecto de su evaluación del desempeño de Mari Mari en esta edición, Margarita tiene una visión positiva sin dejar de marcar las debilidades y sobre todo en cómo influyó el contexto inflacionario en la confección de la comparsa: “El director y su equipo trataron de cuidar -quizás demasiado- la parte económica”, argumentó.

Asimismo señaló que “le tengo mucha fe a Emanuel Pérez y me gusta la dupla con María Emilia Ortegoza”, pero remarcó que “faltó gente con experiencia en armado de la comparsa ya que muchos están haciendo recién sus primeros pasos. Quizás no se logró lo que el director quería porque no se tenía ese saber que dan los años, quizás si hubiese tenido a Mirta Loschiabo, Nora Peralta o una persona que se dedicará exclusivamente a los tocados la cosa hubiese cambiado. Pero para ser la primera vez estamos muy bien, tengo confianza que vamos a ganar porque el tema está bien presentado”.

Al cierre de la charla con R2820, Margarita López puntualizó que “siempre soñaba con volver al taller porque estuve separada por distintos motivos. Ese sueño se cumplió y se lo agradezco a Dios. Siempre me guardo las cosas bonitas que me han pasado, volví al circuito en 2022, fue a la previa hace unos días. Mi sueño es seguir unos años más y que Mari Mari vuelva a ganar, a ser campeona”.

Tras las fotos, “Marga” vuelve a sus tareas, agarra el alfiletero, elige una aguja y da la primera puntada a una lentejuela naranja sobre un corpiño plateado. Esa es su pasión, la que disfruta hace más de 35 años.