25/09/2025

Expusieron las conclusiones del Congreso Latinoamericano de Infancias

El encuentro fue considerado desde la Comuna como "un hito para la ciudad" y orientó sobre "políticas para las primeras infancias".

Con la presencia de profesionales de distintas ramas del conocimiento, este martes 23 y miércoles 24 se llevó a cabo el Congreso Latinoamericano para la Primera Infancia en Gualeguaychú.

El evento, organizado por la Dirección de Educación de la Secretaría de Desarrollo Humano, se convirtió a la ciudad en epicentro regional de reflexión, formación e intercambio en torno a las infancias.

El Congreso culminó en la noche del miércoles con la presentación de las conclusiones, elaboradas a partir del análisis y aporte de la docente y colaboradora de la Dirección de Educación, Alicia Martinelli, y expuestas por el secretario de Desarrollo Humano, Juan Ignacio Olano, junto a la directora de Educación, Bertha Baldi.

El cierre convocó a "volver la mirada sobre la niñez como un presente vivo y urgente, reafirmando el compromiso colectivo con la construcción de entornos más justos y amorosos para la infancia".

Con un marcado enfoque interdisciplinario, el encuentro dejó como mensaje principal "la necesidad de reconocer a la primera infancia como una etapa vital que interpela a toda la sociedad", más allá de los roles profesionales o institucionales.

El documento final que se compartió en el mismo escenario en el que asistieron prestigiosos profesionales, concluyó que "la infancia no puede observarse desde afuera, sino que debe vivirse, conocerse y compartirse" y planteó "la importancia de construir vínculos genuinos y amorosos que acompañan el desarrollo singular de cada niño, reconociendo sus modos únicos de habitar el mundo".

Entre las principales reflexiones, destacó el valor del juego como lenguaje universal y herramienta fundamental para el aprendizaje, la comunicación y el crecimiento subrayando que "el juego nos constituye como humanos y nos recuerda que no todo debe tener un fin: jugar es habitar el presente".

E hizo hincapié en el compromiso ético y afectivo que requiere el trabajo con las infancias: "Enseñemos lo que enseñemos, mostremos lo que mostremos hagámoslo con conciencia, porque cada acto deja huella. El modelado no es solo una estrategia pedagógica; es presencia viva, es un legado que el niño podrá transformar en memoria, en herramienta y en futuro".

Del mismo modo, reafirmó la necesidad de seguir tejiendo redes entre profesionales, instituciones y comunidades, con el objetivo de fortalecer el desarrollo integral de la niñez. Y señaló como clave para ello la creación de entornos donde el lenguaje, la comunicación, el afecto y la creatividad tiendan puentes hacia una sociedad más justa, inclusiva y humana.

"Elegimos reconocer a la infancia no como promesa lejana, sino como presente vivo y urgente que nos convoca a transformar el mundo aquí y ahora. Que esta reflexión se convertirá en acción y que cada encuentro con un niño o una niña sea siempre una oportunidad", cerró contundente el documento.