Gualeguaychú en modo La Renga: de la feria artesanal al asado en el Parque Unzué
No es solo un recital, es una economía en movimiento. La llegada de La Renga a Gualeguaychú ha convertido a la ciudad en un gran mercado al aire libre donde la mística rockera convive con la necesidad de "hacerse unos pesos".
El despliegue comercial es total. Desde la zona de los Obeliscos hasta el Puente de Méndez, los puestos ofrecen de todo: desde las clásicas remeras, buzos y gorros del "banquete" hasta souvenirs, jarros y camperas.

La oferta gastronómica en la feria es igualmente diversa. Allí se puede encontrar desde accesorios y artesanías hasta una amplia gama de comidas: sándwiches, milanesas, tortas fritas, churros y choripanes. Para quienes buscan algo rápido, los superpanchos se venden a $5.000, mientras que la cerveza tirada y otras bebidas alcohólicas son lo más buscado bajo el sol de la tarde.
El Parque Unzué: el corazón de la previa
Cruzando el río, el Parque Unzué se ha transformado en un campamento gigante. Allí, aprovechando el espacio verde, el ambiente es más familiar y pausado, aunque no menos activo.
Cientos de personas llegadas de distintos puntos del país instalaron sus parrillas para el ritual del asado, mientras otros se organizaron para vender hamburguesas y panchos a los que recién llegan. El humo de las brasas y las banderas colgadas de los árboles completan una postal de convivencia y fiesta.
El camping del Club Carpinchos tiene muchas carpas de visitantes como también se ven a la vera de las instalaciones de Neptunia.

Una ciudad invadida por la pasión
Poco a poco, el flujo de micros y combis aumenta, depositando más fanáticos en una costanera que ya es un "mundo de gente". Gualeguaychú vive con intensidad cada minuto previo al show; entre los que vienen a trabajar y los que vienen a disfrutar, el espíritu del "banquete" ya se apoderó por completo de la ciudad.