Una de cada cuatro pymes industriales se atrasa con sus pagos
La cadena de pagos de las pequeñas y medianas industrias argentinas mostró un deterioro marcado durante el segundo trimestre de 2026.
Según el último Informe de Coyuntura PyME Industrial, elaborado por la Fundación Observatorio PyME (FOP), el 24% de las empresas registró al menos un atraso en sus vencimientos, el doble que en el tercer trimestre de 2025, cuando ese porcentaje era del 12%.
El deterioro se repite en los distintos frentes de pago que mide el relevamiento: un 17,3% de las pymes se atrasó con impuestos, un 15,3% con proveedores y un 8,6% con los bancos. Un año atrás, esos mismos indicadores eran de 8,6%, 5,7% y 3,4%, respectivamente.
Cobrar, cada vez más difícil
El otro lado de la tensión financiera está en los cobros. El 62% de las industrias pyme señaló que sus clientes les pagaron en plazos más largos que los habituales: un 40,9% dijo que la demora fue "leve" y un 21,7% la calificó de "significativa". Solo un 33,5% mantuvo plazos similares a los de siempre.
Consultadas sobre sus principales problemas, las empresas ubicaron la caída de ventas en el primer lugar (81%), seguida de cerca por los atrasos en los pagos de los clientes (62%). Completan el podio de dificultades el aumento de costos de materias primas (60%), la competencia de las importaciones (47%) y el alza de los costos salariales (45%). Un 38% mencionó problemas de financiamiento.
Producción y empleo, a la baja
El informe confirma que la crisis de pagos no es un fenómeno aislado, sino parte de una retracción más amplia. La producción industrial pyme cayó 3,6% respecto del trimestre anterior (medición desestacionalizada) y 11% frente al mismo período de 2025, tocando su nivel más bajo en siete años. Las empresas más chicas mostraron un desempeño peor que las medianas.
El empleo también sufrió: bajó 0,8% en el trimestre y 4,5% en la comparación interanual, acumulando ya 14 trimestres consecutivos de caída.
Costos que superan a los precios
Para el 73% de las pymes, los costos subieron por encima de los precios de venta de su producto principal, con la energía y el transporte como componentes de mayor incidencia. Como consecuencia, el 69% reportó una rentabilidad menor a la de un año atrás, en lo que ya es la quinta medición trimestral consecutiva con mayoría de empresas perdiendo margen.
Los indicadores que anticipan la actividad futura mostraron una leve mejora pero siguen en terreno negativo: el PMI PyME se ubicó en 44 puntos (diez más que el trimestre anterior, aunque todavía por debajo de los 50 puntos que marcan el límite entre expansión y contracción).
El Índice de Confianza Empresarial PyME quedó en 43 puntos, con las expectativas a 12 meses (52 puntos) algo más optimistas que la situación actual (32 puntos).
Impuestos e importaciones, en la mira
Entre los reclamos impositivos, Ingresos Brutos aparece como el tributo más resistido: un 40% de las empresas dijo que las afecta "significativamente". Al pedirles prioridades para aliviar la carga tributaria, el 32,8% pidió bajar las alícuotas de Ingresos Brutos y el 29,7% pidió reducir las contribuciones patronales.
La competencia importada también pesa: en el último año, una de cada cuatro pymes reemplazó parte de su proceso productivo por productos del exterior, ya sea sustituyendo insumos (21%) o producción propia (9,4%).
Por último, el informe midió la participación pyme en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI): apenas el 4,7% de las empresas participó como proveedor directo o indirecto de algún proyecto, mientras que el 80,5% no tuvo ninguna vinculación con el régimen.
Fuente: Informe de Coyuntura PyME Industrial (segundo trimestre 2026), Fundación Observatorio PyME.