26/08/2026

Apuran el traslado de hacienda en las islas del Delta ante la amenaza de El Niño

Productores ganaderos de Villa Paranacito y otras zonas del Delta entrerriano comenzaron a retirar animales de manera preventiva ante el pronóstico de un evento de El Niño fuerte a muy fuerte, que podría extenderse hasta el otoño de 2027.

El principal reclamo apunta a la falta de infraestructura vial para movilizar con rapidez a las casi 500.000 cabezas que hay en las islas.

La posibilidad de una crecida de magnitud llevó a productores ganaderos del Delta entrerriano a adelantar el retiro de hacienda de sus campos, ante el temor de quedar aislados si las lluvias y el ascenso de los ríos Uruguay y Paraná se profundizan en las próximas semanas.

José Luis Peter, productor de Villa Paranacito con establecimientos que su familia trabaja desde 1929, señaló que el río Uruguay lleva entre 15 y 20 días de crecida y que la combinación con los efectos del Río de la Plata ya complica el escurrimiento del agua en los campos.

Peter preparó un campo alternativo a 350 kilómetros, en el departamento Paraná, para trasladar primero las vacas con cría —las más difíciles de movilizar— y dejar para el final la recría y los novillos.

El productor advirtió que apenas 50 o 70 centímetros más de agua bastarían para cortar el camino al embarcadero y volver casi imposible la salida de hacienda por Villa Paranacito. También cuestionó la falta de respuesta de los gobiernos municipal y provincial ante el pedido, sostenido durante mucho tiempo desde la cooperativa local, de elevar unos 1.000 metros de camino rural.

 

Otros productores también se anticipan

Raúl Sobrero, productor de la misma zona, retira alrededor de 500 novillos de un campo sobre la costa del río Uruguay tras una sudestada reciente.

Sobrero sigue por satélite la evolución del Pacífico y remarcó que la temperatura actual supera a la registrada en 2007, año de una de las inundaciones más graves para la región, cuando cayeron 635 milímetros de lluvia en dos días. Este año, además, reservó un campo a 250 kilómetros ya en julio, porque los feedlots están completos por el buen valor de la hacienda.

Por su parte, Juan Citovich, productor con más de 30 años de actividad en las islas, indicó que su campo ya está cubierto en un 80% por el agua del río Uruguay y que todavía resta ver qué impacto tendrá la crecida del Paraná.

Citovich remarcó que el camino rural Jacobo Peters, por el que hoy circula, podría cortarse cuando llegue el Paraná, lo que dejaría el traslado dependiendo casi exclusivamente de los barcos.

Más allá de la magnitud que finalmente alcance El Niño, los productores coinciden en que el problema central es la falta de infraestructura para mover en poco tiempo miles de cabezas de ganado.

Sin mejoras en los caminos rurales y en la logística de embarque, advierten, una salida masiva y simultánea de hacienda —como podría exigir un evento climático de esta escala— resultaría extremadamente difícil de sostener.

Fuente: R2820/Análisis