07/09/2026

Bomberos Voluntarios harán sonar las sirenas en todo el país para reclamar fondos adeudados

Este jueves 10 de septiembre, a las 10, cuarteles de todo el país realizarán un “sirenazo nacional” para reclamar al Gobierno nacional la transferencia de recursos establecidos por ley. Las entidades aseguran que todavía está pendiente una parte importante de los fondos correspondientes a 2025.

Los cuarteles de Bomberos Voluntarios de todo el país harán sonar sus sirenas este jueves 10 de septiembre a las 10, en el marco de una protesta nacional para reclamar por fondos que, según denuncian las instituciones, permanecen pendientes de transferencia por parte del Gobierno nacional.

La convocatoria fue realizada por el Consejo de Federaciones de Bomberos Voluntarios y las 29 federaciones provinciales. La medida tendrá carácter pacífico y no afectará la prestación de los servicios: durante el “sirenazo” las guardias permanecerán activas y las emergencias continuarán siendo atendidas con normalidad.

En Entre Ríos, distintos cuarteles se sumarán a la iniciativa, que busca visibilizar una situación que el sector considera crítica para el funcionamiento del sistema.

Recursos establecidos por ley

El reclamo tiene como eje los fondos previstos en la Ley Nacional 25.054, que establece mecanismos específicos para financiar al Sistema Nacional de Bomberos Voluntarios.

Entre esos recursos se encuentra una contribución equivalente al cinco por mil de las primas de seguros, con excepción del ramo vida. El aporte es abonado por las compañías aseguradoras y recaudado por la Superintendencia de Seguros de la Nación.

Desde el sector remarcan que estos recursos no constituyen un aporte discrecional del Estado, sino fondos que tienen una asignación específica establecida por la legislación y que se originan en los seguros contratados por personas y empresas en todo el país.

Según datos difundidos por el Sistema Nacional de Bomberos Voluntarios, el remanente correspondiente a 2025 y períodos anteriores ascendería a $59.330.748.051,41. De acuerdo con las entidades, esa suma representaría aproximadamente $45 millones para cada cuerpo de bomberos.

Los dirigentes sostienen que durante el actual ejercicio se recibió parte de los recursos correspondientes, pero que permanece pendiente una suma significativa del ejercicio 2025.

Una demora que afecta a los cuarteles

La falta de transferencia de estos fondos genera preocupación especialmente en los cuarteles más pequeños, que cuentan con menos posibilidades de generar recursos propios y dependen en mayor medida de los subsidios establecidos por ley para sostener su actividad.

El dinero resulta fundamental para afrontar gastos de funcionamiento, combustible, mantenimiento y renovación de unidades, además de la compra de herramientas, equipos de protección y otros elementos indispensables para responder ante incendios, accidentes y distintas situaciones de emergencia.

Desde las federaciones advierten que la demora puede terminar afectando la capacidad operativa de algunos cuerpos, particularmente aquellos que tienen mayores dificultades para obtener recursos mediante aportes de la comunidad, actividades solidarias u otras fuentes de financiamiento.

Más recursos y respuestas

El reclamo también incluye la aplicación integral de la Ley 27.629 de Fortalecimiento del Sistema Nacional de Bomberos Voluntarios y medidas que permitan facilitar la adquisición de vehículos y equipamiento en el exterior.

Entre las demandas planteadas al Gobierno nacional se encuentra la implementación de mecanismos que agilicen los pagos anticipados necesarios para concretar esas operaciones.

Las entidades aseguran que ya realizaron presentaciones ante autoridades nacionales para conocer el estado de los fondos y las razones de las demoras.

Hasta el momento, sostienen, no obtuvieron una explicación satisfactoria sobre el destino y la demora en la transferencia de los recursos.

El “sirenazo nacional” del jueves será, de esta manera, una señal de alerta de los bomberos voluntarios de todo el país. El objetivo no será solamente reclamar el dinero pendiente, sino también advertir sobre la necesidad de garantizar recursos que consideran esenciales para mantener en funcionamiento un servicio que, en numerosas localidades, constituye una de las principales respuestas ante las emergencias.