26/09/2026

Estiman que 300 adultos mayores viven en los 25 geriátricos de Gualeguaychú

El proceso de relevamiento iniciado en 2024 ya permitió habilitar 10 residencias de larga estadía sobre un total de 25 registradas en la ciudad. Allí viven cerca de 300 adultos mayores, muchos de ellos sin familia que pueda costear su cuidado.

Detrás de cada expediente de habilitación hay una historia distinta: la de un adulto mayor que ya no puede vivir solo, la de una familia que busca dónde dejarlo en buenas manos, la de cuidadores y enfermeros que sostienen el día a día de esas instituciones.

Son, según estimaciones oficiales, entre 250 y 300 personas mayores las que hoy residen en los 25 geriátricos registrados en Gualeguaychú.

Ese universo, que hasta hace pocos años funcionaba sin ningún tipo de control municipal, es el que el Gobierno de Gualeguaychú busca ordenar desde 2024. El resultado, informado esta semana: 10 residencias ya cuentan con su habilitación formal, otras 2 están próximas a obtenerla y las 13 restantes continúan trabajando bajo planes de adecuación con plazos definidos.

Aunque la Ordenanza N.º 12.748 —que adhiere a la Ley Provincial N.º 10.932 sobre Residencias Gerontológicas de Larga Estadía— había sido sancionada en 2023, recién en abril de 2024 se abrió el Registro de Regularización y comenzó el relevamiento real de los establecimientos. En ese momento, ninguna institución estaba habilitada ni existía información sistematizada sobre cómo vivían los adultos mayores alojados en ellas.

Dos años y medio después, el crecimiento del registro también cuenta una historia de mayor visibilidad: de 15 instituciones inscriptas en agosto de 2024 se pasó a 18 en mayo de 2025 y a las 25 actuales.

El municipio remarca que la regularización no se agota en el papeleo. El equipo interdisciplinario que interviene —Gerontología, Bromatología, Enfermería, Seguridad e Higiene, Asuntos Legales y Obras— evalúa condiciones de infraestructura, accesibilidad, higiene, seguridad, evacuación y atención sanitaria, es decir, todo lo que hace a la calidad de vida cotidiana de quienes viven en esas residencias.

 

Cuando la familia no puede pagar

Uno de los aspectos más sensibles del proceso es qué ocurre con los adultos mayores que necesitan una residencia pero cuyas familias no tienen recursos para afrontarla. En esos casos, trabajadores sociales del municipio intervienen para evaluar cada situación y articular alternativas de asistencia, una respuesta directa a una de las principales barreras de acceso al cuidado gerontológico.

A esto se suman otras líneas de acompañamiento: talleres de estimulación para las personas mayores dentro de las instituciones y, desde este año, un ciclo mensual de charlas gerontológicas dirigido a cuidadores y trabajadores del sector. La ciudad cuenta además con tres Centros de Día y un Club de Día habilitados, de gestión pública y privada.

Desde la Secretaría de Desarrollo Humano remarcan que el cambio de enfoque no es menor: la regularización dejó de mirar solo el cumplimiento administrativo y edilicio para poner en el centro la seguridad, la autonomía y la calidad de vida de las personas mayores, reconocidas como sujetos de derecho.

En ese sentido, el municipio habilita también un canal para que residentes, familiares o vecinos puedan denunciar posibles vulneraciones de derechos dentro de estas instituciones.