El gol de escorpión de Martín Ojeda da la vuelta al mundo y pide premio Puskás
Martín Ezequiel Ojeda volvió a ser noticia en el fútbol internacional con una definición de lujo. El delantero de Gualeguaychú convirtió un gol de escorpión en la victoria de Orlando City por 4 a 1 frente a DC United, una conquista que ya despierta comentarios y alimenta las ilusiones de verlo entre los candidatos al premio Puskás que entrega la FIFA al mejor gol del año.
El entrerriano, de 27 años, coronó una gran jugada colectiva con una pirueta espectacular: de espaldas al arco, conectó la pelota con los talones y sorprendió al arquero rival. Una definición que recordó, por su acrobacia, a las célebres maniobras del colombiano René Higuita.
Con este tanto, Ojeda alcanzó los 14 goles en la presente temporada de la Major League Soccer (MLS), aunque pocos podrán compararse con la espectacularidad de su última conquista. El atacante lleva la camiseta número 10 de Orlando City, uno de los rivales de Inter Miami, el equipo de Lionel Messi.
“Fue una noche espectacular, con una victoria y nuestros fans. El gol fue hermoso, pero también por cómo arrancó la jugada. Tenemos grandísimos jugadores para hacer goles de esa clase”, expresó Ojeda después del partido.
El futbolista también destacó la importancia del triunfo y se mostró feliz por haber contribuido a la victoria. “Estoy feliz por el gol que hice, porque sirvió para ganar el partido y fue algo muy lindo que disfrutaremos esta semana larga. Después nos prepararemos bien para lo que viene”, señaló, en referencia a la recta final de la temporada y la pelea por ingresar a los playoffs.
La historia de Ojeda tiene también un vínculo con Gualeguaychú en sus primeros pasos en el fútbol profesional. Fue Marcelo Broggi quien lo acercó a Ferro Carril Oeste. Luego pasó por Racing, Huracán y Godoy Cruz antes de consolidarse en el fútbol estadounidense.
Ahora, su nombre vuelve a trascender fronteras por una definición que combina técnica, audacia y espectacularidad. Un gol de esos que invitan a repetir la imagen una y otra vez y que, por su factura, ya empieza a postularse para competir por el premio Puskás.