2026-05-29

Sporting, 69 años de barrio, memoria y pertenencia

Hay clubes que nacen para competir. Otros, en cambio, nacen para quedarse en la vida de la gente. Para ser espacio, refugio, infancia, abrazo y memoria. El Club Sporting pertenece a esa categoría entrañable de instituciones que no se explican únicamente desde los resultados deportivos, sino desde los afectos.

Sporting cumplió 69 años y los celebró como suelen celebrarse las historias verdaderas: entre abrazos, anécdotas repetidas con orgullo y nombres que siguen viviendo aunque el tiempo haya pasado.

La sede de calle Corrientes volvió a llenarse de recuerdos durante un encuentro del que participaron integrantes de la actual comisión directiva, allegados y varios de aquellos hombres que ayudaron a darle forma al club cuando apenas era un sueño de barrio sostenido por voluntad y pasión.

Allí estuvieron, entre otros, Gustavo Dumón, Julio Nazar, Raúl Della Penna, Patico Fernández y Marcelo Stefani, nombres profundamente ligados a la identidad de Sporting y a esa generación de dirigentes y vecinos que hicieron de los clubes barriales una verdadera escuela de vida.

Cada intervención tuvo algo de homenaje silencioso. Porque hablar de Sporting es hablar también de los que ya no están, de los que marcaron tres canchas –sí tres canchas-  a pala, acomodaron redes, pintaron paredes o vendieron rifas para comprar una camiseta.

Y entonces aparecieron las historias fundacionales. Esa pequeña mitología de barrio que explica por qué un club termina siendo mucho más que una institución deportiva.

Alguien recordó que el nombre “Sporting” surgió simplemente de una pelota de fútbol. Los fundadores buscaban cómo identificar al club y encontraron esa palabra escrita en el cuero gastado de una vieja pelota. Sonó bien. Quedó para siempre.

También los colores tienen raíz sentimental. El rojo y amarillo nacieron inspirados en la bandera de España, un homenaje silencioso a los orígenes de muchos de aquellos vecinos inmigrantes o hijos de inmigrantes que ayudaron a levantar el club.

No hubo discurso grandilocuente. La emoción fue tomando el salón lentamente, mientras las historias iban hilvanando casi siete décadas de vida.

El actual presidente de la institución, Juan Soneira, resumió ese sentimiento con una frase simple y profunda: “Sporting es parte de mi vida”.

Y probablemente en esas palabras esté contenida la verdadera esencia de los clubes de barrio.

“Yo me inicié en el club, nací aquí. Lo siento gracias a mi familia, a mi viejo en particular, que estuvo con José La Palma y otros colaboradores que iniciaron el fútbol infantil”, recordó emocionado.

A sus 42 años, Soneira siente que el club atraviesa toda su historia personal.

“Fue toda mi vida. Fui vocal en la gestión anterior y ahora me tocó ser presidente”, contó.

La nueva conducción viene impulsando distintas mejoras institucionales y deportivas. Durante el último año se reestructuró parte del fútbol infantil y mayor, se avanzó con obras en la sede social y se realizaron mejoras en el predio de calle Alsina.

Pero quizá uno de los aspectos que más destacan puertas adentro tenga que ver con volver a abrir el club hacia el barrio.

“Seguimos mejorando nuestro vínculo no solo con los socios, sino también con los vecinos”, explicó el dirigente.

Hoy más de 400 chicos y jóvenes forman parte de los distintos planteles de Sporting, una cifra que habla de la dimensión social que tiene la institución de calle Corrientes.

Además del fútbol, el club comenzó a desarrollar nuevas disciplinas como hockey sobre césped, ampliando su propuesta deportiva y comunitaria.

Sporting es una de las instituciones que presenta todas las categorías en los torneos de la Liga Departamental de Fútbol de Gualeguaychú, sosteniendo año tras año una estructura deportiva que requiere enorme esfuerzo humano y económico.

Detrás de ese trabajo cotidiano aparecen también nombres que empujan silenciosamente el crecimiento del club: Mariano Sánchez como coordinador general de fútbol, Caito Andrade en el Infanto-Juvenil y Freddy Sánchez en fútbol infantil.

La actual comisión directiva, encabezada por Soneira, está integrada por vecinos y colaboradores que sostienen el funcionamiento diario de una institución que sigue creciendo desde el compromiso colectivo.

Quizás por eso el aniversario no se sintió como una simple celebración institucional. Más bien pareció una reunión familiar. Una de esas noches donde el tiempo se detiene un rato y el barrio vuelve a encontrarse consigo mismo.

La fiesta continuará el próximo 13 de junio con una gran cena aniversario, donde seguramente volverán las canciones, las fotos viejas, las camisetas gastadas y las historias de siempre.

Porque Sporting cumple 69 años. Pero en realidad cumple algo mucho más importante: casi siete décadas siendo parte de la vida de su gente.

Te puede interesar