2026-06-23

Politiqueando. Por Bernardo dei Maquivalli

Los ismos

Ismo, sufijo que se utiliza para formar sustantivos abstractos. Su significado principal indica una doctrina, tendencia, sistema, escuela o movimiento. Pero dependiendo de la mirada puede tener diferentes propósitos.

Intro

Veamos.  En cuanto a ideologías, religiones o corrientes, como capitalismo, budismo, liberalismo.  A movimientos artísticos o literarios que revolucionaron la temática como cubismo, surrealismo, expresionismo. También solo a variantes lingüísticas o culturales como decir argentinismo, mexicanismo. Al ámbito científico o deportivo, como paracaidismo, senderismo, daltonismo.

Nuestros ismos

En esta ocasión nos referiremos a una concepción local, criolla y bien nuestra, que usamos habitualmente en el ámbito político.

Quien no recuerda el término menemismo, alfonsinismo y el que se escucha hoy en día: kirchnerismo.

Posee una característica particular y es que cada persona puede otorgarle su visión, es decir es un término subjetivo, ya que algunos lo toman como el resumen o conformación de una visión, doctrina o proyecto y otros, en cambio, de manera despectiva.

Hoy, opositores al peronismo ya no lo mencionan así y hablan directamente de kirchnerismo, un sector o rama del Partido Justicialista que gobernó en diversas oportunidades el país, pero que sufre una estigmatización muy profunda, principalmente por acusaciones de corrupción.

Quizás el ismo tomó arraigo en sectores populares. Con Juan Domingo Perón, indudablemente nació el Peronismo, con la Unión Cívica Radical, el radicalismo, luego del gobierno de Raúl Alfonsín, el alfonsinismo. Como también menemismo cuando el caudillo riojano Carlos Menem conducía el país y el PJ.

Debe sonar bien

Pero sin duda que muchas veces el apellido del líder político no otorgaba la mejor fonética como para agregarle el ismo, como por ejemplo el ex presidente y ex intendente de la ciudad de Buenos Aires, Fernando De la Rua, presentaba alguna dificultad: delaurrismo. O el ex gobernador entrerriano Urribarri y así nunca sus gestiones fueron nombradas como urribarrrismo.

En lo nacional, ya que estamos con los presidentes (o ex) en alguna oportunidad se escuchó la palabra cristinismo, por Cristina Fernández, pero nunca el fernandismo, que podría haber venido como anillo al dedo para otro ex, Alberto Fernández. Claro que ni le dio siquiera para el albertismo.

En el poco tiempo que estuvo como presidente, Eduardo Duhalde supo tener su propio duhaldismo, pero que venía asentado por su gobernación en la provincia de Buenos Aires. Por otro lado, hoy el macrismo, goza de nueva salud al tener a su líder, Mauricio Macri, vigente y con ganas de volver a comandar los destinos del país.   

Ismos más cercanos

El frigerismo no parece sonar bien aún en la boca de los entrerrianos, veremos al final de su mandato si cambia, como tampoco cuajó el bordetismo y eso que estuvo 8 años con todo el poder.

En ambos casos, como en muchos en el país, tuvo y tiene que ver con la construcción de poder que ha podido construir el líder de ese ismo, cuestión que aún hoy el actual gobernador no concreta y que no pudo hacerlo tampoco Bordet, donde el peronismo venía de la mano de un líder fuerte como en el caso de Sergio Urribarri.

Poder no es igual a ismo

En conclusión, si el líder no demuestra serlo el ismo no se desarrolla, aunque sabemos que no es una obsesión. De hecho a Gustavo Bordet ese estilo cansino con que transcurrió su liderazgo al perecer fue buscado y ejecutado, lo más lejos de los micrófonos y de las luces y los flashes de las cámaras mejor.

Frigerio en cambio no logra todavía imponer su propio ismo aunque es más proclive que su antecesor a las conferencias y movimientos demostrativos, pero se muestra dubitativo ante algunas cuestiones complicadas, como preguntas incómodas o situaciones como escraches, como le pasó en pleno acto del 25 de mayo en nuestra ciudad, que quizás con Bordet pasaban pero que el Pato urribarri evitaba.

En Gualeguaychú no pensábamos en un ismo para ex intendentes de la talla de Luis Leissa, aunque no suena mal, pero si quizás para Emilio Martínez Garbino, sobre todo si hay que usar el doble apellido.

Bahillo no pudo, no quiso o no supo, ni aún hoy, construir su propio ismo donde acciones de carácter individual siempre lo identificaron y lo siguen identificando.

En cambio Esteban Piaggio conformó un grupo con propia identidad y estilo lógico de un ismo del que aún hoy se siguen identificando y con ánimos de volver a la casa municipal cuanto antes lo puedan.

Y como sonaría el ismo del actual intendente: ¿daviquismo?

Más allá de juegos de palabras, los ismos se construyen con poder y con una fuerte ejecución del mismo.

No está tan lejos pensar: “serás ismo o no serás nada”.

 

Bernardo dei Maquiavelli      

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