PARQUE INDUSTRIAL
Acampe en la planta de Unión Bat tras el despido masivo de 100 trabajadores
La noticia anticipada por R2820 este mediodía generó conmoción en la ciudad: la empresa Unión Bat cerraría su planta del Parque Industrial "por falta de ventas de baterías" y, en consecuencia, despidió a 100 trabajadores.
Así, este viernes, marcó el fin abrupto de una semana de producción normal en la planta de Unión Bat S.A, una de las principales firmas que opera dentro del predio sobre el acceso sur a Gualeguaychú.
Sin ningún alerta previo, según indicaron las fuentes sindicales, los dueños de la firma decidieron cerrar la planta en la ciudad y concentrar su producción en la provincia de Buenos Aires. El efecto será contundente e inmediato en la ciudad con un centenar de salarios menos, con cien personas despedidas que llevaban en promedio entre 15 y 20 años en esa fuente laboral y, en el medio, de una crisis económica marcada por los índices de desempleo.
Una decisión nada amigable
La metodología del despido no demostró empatía, ni cercanía con los empleados que durante décadas se desempeñaron en la firma.
A media mañana, una escribana se presentó en la puerta de la fábrica para notificar el despido al turno tarde previo a su ingreso a trabajar. Mientras los trabajadores del turno mañana también eran informados del cese de su relación laboral cuando salían de completar su horario. A los restantes, algunos de licencia o vacaciones, los avisos llegaron vía telegrama enviado por WhatsApp.
En total, la empresa despidió a los 100 trabajadores bajo convenio del Sindicato de Trabajadores Químicos y Petroquímicos. Los 10 o 12 empleados fuera de convenio —supervisores y gerentes— no fueron alcanzados por la medida.
La planta, que funcionó con normalidad hasta el mediodía de hoy, cerraría sus puertas definitivamente tras cerca de 80 años de trayectoria.
Guardia permanente este fin de semana
Ante el cierre intempestivo, los trabajadores decidieron en asamblea montar una guardia respetando los horarios de los turnos habituales, con gazebo y carpa instalados frente a la planta. El objetivo es doble: visibilizar el conflicto y evitar que la empresa retire maquinaria del establecimiento.
"Vamos a cumplir los horarios de los turnos afuera de la fábrica. No queremos que nos saquen ninguna máquina porque la fábrica estaba para producir —hasta hoy de mañana estuvo produciendo", indicó Martín Gómez, delegado del Sindicato de Trabajadores Químicos y Petroquímicos de Gualeguaychú.
El lunes será la denuncia ante la Secretaría de Trabajo
En contacto con R2820, anticipó que la presentación formal ante la Secretaría Provincial de Trabajo no pudo realizarse este viernes debido a que la jornada fue no laborable por el Día del Empleado Público provincial.
El sindicato también radicó una denuncia policial argumentando que la notificación por WhatsApp no tiene validez legal: hasta que no llegue el telegrama físico al domicilio de cada trabajador, estos siguen perteneciendo formalmente a la empresa.
"El lunes haremos la presentación en el Ministerio de Trabajo para que actúe lo más rápido posible y empecemos a ver qué quiere hacer la empresa con toda la gente y con la fábrica", anticipó Gómez.
Un golpe inesperado
Lo que más llama la atención al gremio es la falta total de señales previas. La semana pasada, el delegado sindical se había reunido con el gerente de Recursos Humanos en la propia planta sin que se mencionara ninguna situación de crisis.
La empresa venía pagando las quincenas en dos cuotas desde hace algunos meses —un 60% el día 20 y el 40% restante el 24—, pero la producción continuaba sin interrupciones.
Al comunicarse con el gerente de Recursos Humanos tras conocerse la noticia, Gómez recibió como única explicación que el directorio lo había convocado a primera hora de la mañana para notificar el cese de actividades.
La planta de San Martín, en la provincia de Buenos Aires —donde se realiza el armado final de las baterías—, continúa operando con normalidad, pero el futuro en Gualeguaychú sería bajar las persianas.
Un llamado a las autoridades locales
Gómez fue contundente al reclamar la intervención de las autoridades municipales y de la Corporación del Desarrollo: "Hay 100 familias que se están quedando en la calle. Esa gente no saca la plata fuera, compra en el mercadito del barrio, en el supermercado. Esto no es joda. Que se pongan a la altura de las circunstancias y que salgan a decir algo".