2026-08-25

Continúa la intervención de palmeras para detectar la presencia del picudo rojo

Avanza el trabajo de la Dirección de Espacios Verdes en las palmeras de Rocamora y Primera Junta, como parte del plan preventivo para evitar el daño que genera esa plaga.

Las acciones comenzaron a mediados de junio, cuando la comuna puso en marcha un tratamiento preventivo para proteger las 64 palmeras que forman el corredor de las avenidas Rocamora y Primera Junta.

El picudo rojo es una plaga que afecta de manera sustancial a las palmeras, al punto de secarlas de manera total, y que desde hace un par de años ya afecta a toda la costa sur de la República Oriental del Uruguay y que ya se detectó su presencia por primera vez hace un par de días en este lado del río, más específicamente en Colonia Elía, en el departamento Uruguay.

La confirmación de la detección de la plaga a poca distancia de Gualeguaychú resalta ahora la importancia para poner en marcha una serie de medidas y acciones para prevenir que el picudo rojo –y también del picudo negro cuya presencia ya fue detectada en Colón– afecte a las palmeras de Gualeguaychú.

El picudo rojo es una especie invasora de origen asiático con presencia activa en la República Oriental del Uruguay desde 2022 y con brotes de picudo negro registrados en la vecina ciudad de Colón.

En el país vecino, la plaga se extiende sin control desde Colonia hasta Rocha y Maldonado, con entre el 25% y el 35% de las palmeras infestadas o muertas, proporción que en las zonas urbanas trepa al 60%.

Para esto mismo, la Dirección de Espacios Verdes, mediante la contratación de una empresa privada especialista en esta problemática, ejecutó un protocolo de tres etapas que combina aplicación de insecticida sistémico, fumigación de copa y tecnología de detección acústica con inteligencia artificial.

Los primeros pasos ya fueron ejecutados y los mismos constaron en la perforación del tronco de cada palmera para instalar tres cánulas plásticas por ejemplar, a través de las cuales se inyectó un insecticida autorizado por el Senasa que confiere protección sistémica al tejido interno del árbol.

Ahora, con la poda de las 64 palmeras de Rocamora y Primera Junta, está en marcha la ejecución de la última etapa, que es la preparación de las copas para la instalación de sensores sísmicos que protegerán a los especímenes locales ante el avance del picudo rojo.

Los sensores que se instalarán en cada ejemplar funcionan mediante la captación de los ruidos que genera la actividad larval dentro del tronco, los cuales son procesados por un algoritmo de inteligencia artificial entrenado para filtrar señales externas y eliminar falsos positivos.

Tantos los trabajos de aplicación de insecticida y la colocación de los sensores está a cargo de la empresa Palmera Sana, de la ciudad de Colón Entre Ríos, quienes cuentan con el apoyo de Gerardo Grinvald, especialista uruguayo en detección y control de picudo rojo y negro.

 

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