Entre Ríos tiene las tarifas eléctricas más bajas de la Región Centro, pero paga per cápita casi lo mismo que Córdoba
La provincia consume menos que sus vecinas, pero exhibe las facturas más económicas en todas las categorías de usuarios, un fenómeno que el estudio atribuye a la estructura tarifaria, los subsidios nacionales y los programas provinciales de asistencia.
El Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales del Consejo Empresario de Entre Ríos (IIES-CEER) difundió su informe energético correspondiente a junio de 2026, que compara la situación del consumo y las tarifas eléctricas entre Entre Ríos, Córdoba y Santa Fe, las tres provincias que integran la Región Centro.
Menor consumo total, pero similar al de Córdoba en términos per cápita
Según el relevamiento, elaborado en base a datos de CAMMESA, Entre Ríos fue en junio la provincia con menor demanda eléctrica de la región: 328.406 MWh, un 66% menos que Córdoba y un 71% menos que Santa Fe.
Sin embargo, esa brecha se achica notablemente al mirar el consumo por habitante: Entre Ríos registró un promedio de 23 MWh por habitante, apenas por debajo de los 24 MWh de Córdoba y bien por debajo de los 30 MWh de Santa Fe.
Por tipo de usuario, la variación interanual en Entre Ríos mostró un consumo industrial en alza (+8%), un leve incremento del residencial (+1%) y una caída del comercial (-5%). En términos absolutos, el consumo entrerriano de junio se ubicó en 102.817 MWh comercial, 80.471 MWh industrial y 145.118 MWh residencial.
Las tarifas residenciales, las más bajas de la región
El informe toma como referencia un consumo mensual de 250 kWh y aplica la nueva segmentación de categorías establecida por el Decreto Nacional 943/2025, que reemplazó los niveles N1, N2 y N3 por una distinción entre hogares "con subsidio" y "sin subsidio", según si el hogar supera o no el ingreso equivalente a tres Canastas Básicas Totales.
Para los usuarios sin subsidio, ENERSA presentó la factura más baja de la región ($85.729), por debajo de EPEC de Córdoba ($91.331) y de EPE de Santa Fe, que resultó la más cara ($106.634). En los tres casos la composición de la tarifa fue similar: alrededor de un tercio corresponde a carga impositiva, entre 40% y 42% al Valor Agregado de Distribución (VAD) y el resto al costo mayorista de la energía.
Entre los usuarios con subsidio nacional, el orden se mantuvo: ENERSA cobró $53.765, frente a $61.426 de EPEC y $92.572 de EPE. En este segmento, al aplicarse la bonificación nacional (50% sobre el precio mayorista más un adicional extraordinario del 11,97%, vigente en junio por tratarse de un mes de "alto consumo"), la carga impositiva y el VAD ganan peso relativo en la factura final.
La brecha se profundiza en la categoría de usuarios con subsidio nacional y provincial, donde Entre Ríos volvió a ser la más económica ($33.442), seguida por Córdoba ($40.925) y Santa Fe ($49.655). El informe destaca que en este segmento los programas provinciales de asistencia energética resultan determinantes para moderar el costo final que pagan los hogares de menores ingresos.
En el caso entrerriano, esa comparación incorporó el beneficio de la Tarifa Social TES 2 (Decreto 5611/08), que descuenta el equivalente al consumo de los primeros 100 kWh del escalón subsidiado sobre el importe neto básico de la factura, además del descuento adicional del 6% sobre el VAD que aplica la Secretaría de Energía provincial —de acuerdo con la Resolución EPRE 87/26— a los hogares de menores ingresos ya registrados en el padrón correspondiente, sin necesidad de una solicitud individual.
El informe aclara que este mecanismo es distinto al de Santa Fe y Córdoba, que exigen acreditación individual de vulnerabilidad socioeconómica.
El propio estudio señala, además, que por razones metodológicas no incluyó en la comparación la totalidad de los programas de asistencia energética que aplica Entre Ríos, entre ellos la Tarifa Salud (Decreto 817/03), destinada a usuarios de escasos recursos que requieren equipamiento médico de alto consumo eléctrico.
Comercios e industrias también pagan menos en Entre Ríos
Para un usuario comercial con un consumo mensual de 1.000 kWh, la factura más cara correspondió nuevamente a Santa Fe ($710.451), seguida por Córdoba ($474.802) y, en último lugar, Entre Ríos ($428.664), que se consolidó como la jurisdicción más económica de la región también en este segmento.
En el segmento industrial, para un gran usuario que consume 216.000 kWh mensuales en media tensión con una potencia demandada de 300 kW, la factura en Santa Fe ascendió a $35.878.401, en Córdoba a $33.018.269 y en Entre Ríos, a través de ENERSA, a $29.590.642.
Un comportamiento similar se observó en usuarios industriales de baja tensión (108.000 kWh mensuales, 150 kW de potencia): $20.944.359 en Santa Fe, $18.579.378 en Córdoba y $18.170.714 en Entre Ríos.
Un mapa tarifario condicionado por impuestos y subsidios
El informe del IIES-CEER concluye que las diferencias de precio entre las tres provincias de la Región Centro no responden solo al costo mayorista de la energía, sino también al peso del VAD y de la carga impositiva provincial y municipal, además de la arquitectura de subsidios nacionales y provinciales vigente.
Esa combinación de factores explica que Entre Ríos, pese a no ser la provincia con menor consumo per cápita, termine ofreciendo la factura eléctrica más baja de la región en todas las categorías de usuarios analizadas: residenciales, comerciales e industriales.