18/04/2025

De cara al río, miles de vecinos revivieron la Pasión de Cristo

En la noche del Viernes Santo, las iglesias de la ciudad se unieron en una representación emotiva, escenográficamente ambientada que fue premiada con una multitudinaria concurrencia.
Crédito: R2820 y Mauricio Ríos para R2820.
Crédito: R2820 y Mauricio Ríos para R2820.

A lo largo de una hora, actores, coreutas, bailarines y feligreses representaron la Pasión de Cristo y su Crucifixión, siguiendo el simbolismo de las estaciones del Vía Crucis.

El camino de la cruz, es una representación de las catorce estaciones que Jesús recorrió desde su condena hasta su crucifixión y sepultura. Es el punto central de la Semana Santa recordando los sufrimientos que atravesó Cristo para liberar a la humanidad.

La puesta en escena concretada por las iglesias cristianas y evangélicas desplegó la dramatización actoral de algunas estaciones que se hilvanaba con un relato que dio lugar a la oración comunitaria. Junto a ellos, se destacó la voz de Damián Lemes y un coro que interpretó pasajes de canciones en vivo.

La iluminación, la ambientación escenográfica, el hilo argumental musicalizado fue atravesando los escenarios montados de espaldas a los galpones portuarios, la plaza aledaña y la propia avenida Morrogh Bernard. El público se ubicó con sillas y reposeras en los sectores asignados y también ocuparon las dos gradas instaladas por el Municipio.

La transmisión en vivo permitió apreciar todos los detalles de la representación de la Pasión desde las pantallas gigantes y la zona portuaria tenía el alumbrado público cortado, facilitando así la atmosfera que simuló un teatro a cielo abierto.

Los actores fueron graficando la llegada del Señor, el encuentro con sus discípulos, la última cena y el señalamiento de Judas, el lavado de pies, la detención, la condena de parte de Poncio Pilato, los azotes y la carga de la cruz. Luego llegó la crucifixión, su muerte y sepultura. Al final, mediante la danza, María Magdalena fue quien anunció el retorno de Jesús.

La multitudinaria concurrencia destacó que fue una puesta en escena impecable y conmovedora, con actuaciones sobresalientes, intervenciones breves de relato y una musicalización esmerada y coherente. Sin dudas, una excelente representación del Vía Crucis.