28/01/2026

“Como Davico no tiene funcionarios, recurre al descarte del peronismo”, dijo el congresal justicialista Romualdo Aguirre

El nombramiento de Marta Irazabal de Landó como Directora Departamental de Escuelas despertó críticas en el justicialismo, desde donde se acusa a Davico de carecer de funcionarios y a Landó de “adaptarse a cualquier discurso con tal de conservar un lugar”.

“El reciente nombramiento de Marta Irazábal de Landó en la Dirección Departamental de Escuelas de Gualeguaychú no puede analizarse desde la ingenuidad ni presentarse como un simple gesto administrativo” señaló con dureza Romualdo Aguirre, congresal Justicialista.

Según Aguirre, “esta situación es en realidad una muestra más de la mezquindad con la que muchos dirigentes conciben la política, entendida no como una herramienta de transformación social sino como un espacio de conveniencia personal y acomodamiento permanente”.

“Lo que este nombramiento deja en evidencia es algo mucho más profundo y preocupante: la ausencia total de ideales. Landó pasó sin escalas de las banderas históricas de la justicia social, la defensa de la educación pública como derecho y la protección de los derechos docentes, a integrar una gestión que promueve la mercantilización de la educación, el avasallamiento de la escuela pública y el deterioro de las condiciones laborales de quienes sostienen el sistema educativo” sostuvo.

Y agregó “no se trata de trayectorias personales ni de recorridos profesionales, sino de coherencia política y ética. Cuando una dirigente puede acomodarse con tanta facilidad a proyectos antagónicos, queda claro que no hay convicciones que sostener, sino cargos que ocupar. La educación deja de ser un derecho y pasa a ser una herramienta de gestión; los docentes dejan de ser sujetos de derecho para convertirse en variables de ajuste”.

Para Aguirre “este tipo de decisiones son las que desprestigian la política ante la sociedad. No por diferencias ideológicas —que son legítimas— sino porque exhiben una lógica donde el poder se administra en función de intereses individuales, sin importar el daño que se cause a instituciones centrales como la escuela pública”.

“Que el intendente recurra a figuras recicladas del peronismo no es una estrategia de amplitud ni de diálogo: es la confirmación de que, ante la falta de cuadros propios o comprometidos con un proyecto educativo claro, se opta por lo conocido, aunque eso implique renunciar a cualquier coherencia ideológica” destacó.

“La educación pública merece dirigentes con convicciones firmes, no funcionarios dispuestos a adaptarse a cualquier discurso con tal de conservar un lugar. Y Gualeguaychú merece una dirigencia que entienda que gobernar no es ocupar cargos, sino defender valores” concluyó.