Opinión: Luis Evaristo Alem
“De carne somos”
Es una frase de talle perfecto para los argentinos porque es la que nos permite “excusar debilidades humanas, equivocaciones o la necesidad de placeres físicos (comer, descansar, etc. )”.
Alguien dirá “como los errores que cometen los políticos en ejercicio de sus gestiones”. Y puede ser, sobre todo cuando vemos o escuchamos acciones que, como diría un paisano de mi pueblo, “no tienen goyete”.
El tema es que la mencionada frase la solemos usar cuando cometemos una macana o por ahí algún exceso, un pecadito de esos piadosos, mentiritas, etc. Total “de carne somos”.
Dicha frase también tituló una comedia de tv en nuestro país, muy famosa en su momento (y de baja estopa hay que decirlo) con Guillermo Francella como figura, haciendo alarde a esta “condición”, aclaremos humana, porque “no somos máquinas y cometemos errores”.
Las malas acciones públicas o mejor dicho las “no tan buenas acciones públicas” provocan últimamente risas y llantos. Primero porque no las podemos creer y segundo porque dan pena, en donde muchos demuestran la miseria humana que los invade. Y no me refiero solo a las que llevan adelante desde la política, hay desde sindicatos, empresarios, por mencionar algunas y las que cometemos diariamente la gente común.
Y los periodistas también. Obvio.
Y si, hay de sobra para incluir en esta temática, pero lo que no sobran son las actitudes de perdón. El “perdoname” no se incluye dentro del vocabulario de nadie y apostamos al paso del tiempo porque dicen “es el que cura”, sobre todo las heridas esas que provocamos en honor a que “de carne somos”.
En la política trascendieron (o viralizaron como se dice hoy) frases como “pasaron cosas”, o “el General hubiera hecho lo mismo” o “en nombre de la democracia” o “para preservar al gobierno”, “en defensa de los más postergados” y varios ejemplos más que ocuparían unas cuantas líneas.
Sumemos engaños amorosos o como solemos graficar esas acciones, “una canita al aire”, alegando que más que “de carne somos” bien podría caber: “la carne es débil”. En todo caso “nuestra carne” y que cada uno se haga cargo. Cada uno o cada una.
Y en este último caso la frase “La carne es débil” pertenece a la Biblia en Mateo 26:41, haciendo alusión también de “las limitaciones físicas y emocionales humanas frente a la tentación o el esfuerzo, contrastando con la voluntad del espíritu. Indica que, aunque una persona quiera hacer lo correcto, sus impulsos y deseos naturales (la ´carne´) pueden llevarla a ceder, fallar o cansarse”.
Bue, esto de “cansarse” quizás suene en doble sentido….
Al parecer la primera frase y que lleva título a este texto, deriva de esa alusión bíblica ya que en realidad plantea el mismo espíritu. La cuestión es saber que todo sabemos de que se trata y que más allá de creer o no en las santas escrituras, cada uno sentirá o no la carga correspondiente.
Podríamos adosar también aquí otro tipo de ejemplos como la de sacar ventaja en alguna acción de la que sabemos nos puede llegar a beneficiar en desmedro de alguna otra persona.
Total “de carne somos”.
Luis Evaristo Alem