"Competencia desigual" en Entre Ríos: piden que paguen más alícuotas las plataformas y comercios foráneos
La diputada provincial Lorena Arrozogaray presentó un proyecto de resolución mediante el cual solicita a la Administradora Tributaria de Entre Ríos (ATER) la adecuación de las alícuotas de percepción aplicadas dentro del Sistema de Recaudación sobre Tarjetas de Crédito y Compra (SIRTAC), con el objetivo de corregir las asimetrías que hoy existen entre los comercios entrerrianos formalmente radicados y quienes venden en la provincia a través de plataformas digitales sin encontrarse debidamente inscriptos.
“Estamos ante una situación que genera una competencia claramente desigual. Mientras nuestros comerciantes sostienen locales, generan empleo, pagan Ingresos Brutos, tasas municipales y contribuyen al desarrollo de sus comunidades, existen operadores que venden en Entre Ríos sin cumplir con las mismas obligaciones tributarias”, explicó Arrozogaray.
La propuesta plantea elevar las percepciones actualmente aplicadas a ambos casos. Para los operadores no inscriptos en ninguna jurisdicción, la alícuota pasaría del 3% al 5%, el máximo previsto por el propio sistema. Para quienes se encuentran inscriptos en otras jurisdicciones pero no en Entre Ríos, la percepción pasaría del 1,5% al 3%.
“Se trata de una medida correctiva, no recaudatoria. Quien regulariza su situación recupera automáticamente las condiciones ordinarias. Lo que buscamos es incentivar la inscripción y garantizar que quienes realizan actividad económica en Entre Ríos contribuyan en igualdad de condiciones”, sostuvo la diputada.
Arrozogaray señaló además que el impacto de esta situación excede al sector comercial y alcanza directamente a los municipios y comunas entrerrianas.
“Cuando una venta se realiza desde fuera de la provincia sin radicación local, los municipios dejan de percibir recursos vinculados a la actividad económica que efectivamente se desarrolla en su territorio. A eso se suma la pérdida de ventas del comercio local, que afecta el empleo y debilita la economía de nuestras ciudades”, explicó.
“No hay desarrollo provincial posible si permitimos que desaparezcan nuestros comercios. Cada persiana que baja significa menos empleo, menos actividad económica y menos oportunidades para los entrerrianos. Proteger lo nuestro es defender trabajo, producción y arraigo entrerriano”, afirmó.