La Renoleta que pasó por Gualeguaychú y terminó en manos de Colapinto
Una vieja Renault 6, tres amigos, miles de kilómetros por delante y una pasión compartida por Franco Colapinto. Así comenzó la aventura de Hernán Bonvín, Claudio Goddio y Pablo Quaino, tres vecinos de Esperanza, Santa Fe, que decidieron viajar hasta San Pablo, Brasil, para acompañar al piloto argentino en el Gran Premio de Fórmula 1.
La travesía tuvo uno de sus primeros capítulos en Gualeguaychú, donde la denominada «Renoleta» sufrió un desperfecto mecánico que obligó a los viajeros a detener la marcha. Sin embargo, lejos de abandonar el proyecto, consiguieron un repuesto y continuaron su recorrido.
En diálogo con el programa Telemétrico, uno de los protagonistas contó cómo fueron esas primeras horas de ruta:
«Salimos el sábado a las 8 de la noche de Esperanza. El padre nos bendijo el viaje. Al llegar a Gualeguaychú nos quedamos sin carga de batería. Compramos un alternador y continuamos el viaje hacia Monte Caseros. Llegamos a las 21.30, donde nos esperaba un amigo».
El recorrido todavía tenía varios kilómetros por delante y otra dificultad mecánica. En el siguiente tramo, ya en territorio brasileño, sufrieron un problema en la cubierta delantera derecha, que tuvieron que reemplazar. Superado ese inconveniente, pudieron continuar sin mayores contratiempos directamente hasta San Pablo.
El vehículo que se convirtió en protagonista de esta historia es una Renault 6 modelo 1977, bautizada por sus propietarios como «La Renoleta» y también como «Alpine A527», en referencia al monoplaza de la escudería francesa que conduce Colapinto.