Es bajo el índice de reservas, pero los prestadores esperan "turismo espontáneo"
Fuentes consultadas por R2820 del sector turístico muestran cierto pesimismo sobre cómo se comportará la ocupación en las vacaciones de invierno, aunque mantienen una luz de esperanza.
Las dos semanas de descanso en Entre Ríos y otras provincias no movió el amperímetro entre los complejos de cabañas, bungalow y hoteles de la ciudad. Sin embargo, con el arranque del receso en la Ciudad y Provincia de Buenos Aires se aguarda una levísima mejora.
"En mi hotel estamos al 35 por ciento", le confió un prestador a este medio y comentó que "lo mismo pasó en el resto de Entre Ríos, en Salta, Tucumán y hasta Bariloche", es decir, "la crisis es en todo el país".
Con esos números coincide el relevamiento que realizó el Observatorio de Turismo del Ente Mixto. "Son datos muy parciales y no podemos salir a contarlos porque hay muchos complejos que están cerrados hasta noviembre y, dentro de los que están abiertos, los números varían bastante", dice una fuente con contacto diario con los hoteleros.
La apuesta es la cercanía porque "nos puede jugar a favor. La gente mira en el teléfono y si hay tres días de sol y buena temperatura se largan. Estamos a 220 kilómetros de Buenos Aires y eso nos beneficia", agregó el funcionario de turismo.
Otra perspectiva que marcó el vicepresidente de la Asociación de Hoteleros y Gastronómicos de Gualeguaychú, Marcelo Giachello, es "se perdió la idea de reservar habitaciones, por temor a las estafas con los celulares. El público viene, recorre, entra y pregunta. Donde le gustó el lugar, la atención fue cordial y los precios razonables, se hospeda".
En ese contexto, Gualeguaychú siembra un poco de esperanza de tener algo de turismo en el invierno que también podría estar tracionado por la campaña provincial #Modocarpincho.