06/04/2026

El colectivero Mario Link se somete este jueves a su segundo trasplante de riñón

Mario Link, conocido y querido por toda la ciudad, recibirá el órgano de su propia hermana en un acto de amor que conmueve a quienes lo conocen.

En Gualeguaychú hay conductores de colectivo, y después está "Marito". Ese que frena un poco más despacio para que la señora mayor pueda subir sin apurarse. El que saluda con el brazo cuando los chicos le gritan el nombre desde la vereda. El que hace de las líneas 1 y 4 algo más que un recorrido: una forma de acompañar a su ciudad, todos los días, con una sonrisa.

Por eso, cuando Mario Link necesitó ayuda, Gualeguaychú no tardó en responder.

Este jueves 9 de abril, Mario se someterá a su segundo trasplante de riñón. A su lado, como siempre, estará su familia. Y en el quirófano, dándole una nueva oportunidad de vida, estará su hermana Patricia Link Seijas, quien decidió ser la donante.

Este lunes se realizaron los análisis del pre-quirúrgico, el miércoles será la internación y el jueves la intervención, contó Rocío, la esposa de Mario a R2820.

Diecinueve años con un riñón prestado

La historia de Mario con los trasplantes comenzó en 2006, cuando recibió un riñón de donante cadavérico. Los médicos habían estimado una duración de entre 8 y 10 años. El de Mario duró 19.

"Eso demuestra que el desgaste no fue por un mal cuidado, ni por su trabajo, ni por nada. Era algo que ya tenía que suceder", explica Rocío Gutiérrez, su esposa, con esa mezcla de serenidad y fortaleza que solo da haber atravesado años de incertidumbre junto a alguien que se ama.

Desde octubre del año pasado, cuando los médicos confirmaron que el riñón había comenzado a fallar, la familia inició los trámites para un nuevo trasplante. Esta vez, no habría que esperar en una lista: Patricia, su hermana, tomó la decisión sin dudar.

El gesto que lo dice todo

"No creo que haya una mayor demostración de amor", escribió Rocío al compartir la noticia con la comunidad. Y es difícil no coincidir con ella. Patricia le regala a Mario la posibilidad de seguir manejando su colectivo, de seguir saludando a los chicos en la calle, de ver crecer a su hija Marti.

Porque si hay algo que este jueves está en juego, además de la salud de Mario, es eso: que Marti pueda seguir disfrutando de su papá. Que Gualeguaychú pueda seguir contando con ese colectivero que hace del viaje diario algo un poco más humano.

La noticia movilizó desde el primer momento a compañeros, vecinos y conocidos. Fueron los propios colegas de Mario en la línea los que, al verlo mal, tomaron la iniciativa de acompañar y visibilizar su situación. "Fue una iniciativa de sus compañeros de trabajo al vernos mal", recuerda Rocío, con la voz cargada de agradecimiento.

Hoy, a vísperas de la cirugía, el pedido de la familia es simple y profundo a la vez: que sigan las oraciones, que sigan el cariño, que acompañen desde donde cada uno pueda.

Este jueves, Mario y Patricia entran juntos al quirófano. Y toda Gualeguaychú, de alguna manera, entra con ellos.