29/10/2026

ENOVA celebra 116 años de historia y compromiso con la educación en Gualeguaychú

Este viernes 30 de octubre, la Escuela Normal Superior Olegario Víctor Andrade conmemora un nuevo aniversario. Fundada en 1910, la institución dejó una huella profunda en la formación de generaciones de estudiantes y docentes de la ciudad y la región.

Bajo el lema “116 años de siembra en la región”, la institución compartió un mensaje en el que recupera sus orígenes, destaca el legado de quienes impulsaron su creación y reafirma el compromiso de continuar construyendo una comunidad educativa sostenida en el conocimiento, la esperanza y la solidaridad.

La historia de la ENOVA comenzó en 1910, a partir de la iniciativa de un grupo de vecinos con una mirada visionaria sobre la educación. El objetivo era contar con un proyecto educativo capaz de contener a niños y jóvenes de la región y brindarles una preparación sólida para su futuro.

La creación oficial llegó mediante un decreto del entonces presidente de la Nación, José Figueroa Alcorta, firmado el 15 de enero de 1910, que dispuso la creación de las escuelas normales mixtas de Concordia y Gualeguaychú. En marzo de ese año fue designado el profesor Alfredo Villalba como primer director de la institución.

Desde entonces, la Escuela Normal se convirtió en un espacio fundamental para la educación local, con una presencia que atravesó distintas generaciones y transformaciones del sistema educativo argentino.

Una historia ligada a la formación docente

Uno de los hitos de sus primeros años fue la graduación, en 1913, de la primera promoción de Maestros Normales Nacionales, luego de un plan de estudios de cuatro años. Entre sus egresadas se encontraba María A. Barbosa.

A partir de aquella primera camada comenzó una sucesión de 29 promociones ininterrumpidas de maestros. La formación de docentes continuó siendo una marca distintiva de la institución hasta 1969, cuando egresó la última promoción de Maestros Normales Nacionales, en el marco de los cambios que trasladaron la preparación docente al nivel terciario.

Otro momento significativo ocurrió en 1924, cuando un decreto del entonces presidente Marcelo T. de Alvear le otorgó el nombre de Escuela Normal Olegario Víctor Andrade, en homenaje al poeta entrerriano. La fecha del 30 de octubre quedó vinculada a la celebración de su aniversario, en coincidencia con el fallecimiento de Andrade.

Con el paso del tiempo, la institución consolidó un proyecto educativo que integra sus distintos niveles y reúne a estudiantes, docentes, directivos, familias y graduados en torno a una identidad compartida.

El legado que atraviesa generaciones

En su mensaje aniversario, la ENOVA destaca que sus aulas y sus muros fueron testigos de la formación de miles de alumnos, muchos de los cuales hoy desarrollan sus vidas en distintos puntos del país y mantienen vivo el recuerdo de sus años de estudio en la institución.

La escuela también recupera una reflexión del profesor Máximo Carlos Pedrazzoli, quien fuera rector, para sintetizar el significado de pertenecer a la comunidad educativa: ser ENOVA es “el triunfo de la esperanza sobre el desaliento, de la generosidad sobre el egoísmo, del saber sobre la ignorancia”.

La frase resume una identidad construida a lo largo de más de un siglo, en la que la educación no se limita a la transmisión de conocimientos, sino que también comprende la formación en valores y la construcción de vínculos comunitarios.

Al cumplir 116 años, la Escuela Normal reafirma ese legado y plantea el desafío de sostenerlo en las nuevas generaciones. “Quienes formamos parte de ella tenemos el compromiso de seguir construyendo en los estudiantes esos valores que han hecho que en ENOVA siempre esté el optimismo sobre el desaliento”, expresa el comunicado.

 

Más de un siglo después de su creación, la ENOVA continúa siendo parte de la memoria educativa de Gualeguaychú y de la historia de miles de personas que encontraron en sus aulas un lugar para aprender, crecer y proyectar su futuro.